
Por falta de una orden de allanamiento de la Función Judicial, la Fiscalía de Azuay no ha podido detener -para fines investigativos- al padre que agredió brutalmente a su hija en Cuenca. Así lo dijo esta mañana el Fiscal (e) de Azuay, Roberto Espinossa.
La madre de la adolescente presentó la denuncia el pasado sábado, el mismo día que se difundió, en las redes sociales, el impactante vídeo de dos minutos donde se ve al agresor jalar del cabello a su hija y caerle a patadas y puñetes mientras estaba en el piso.
La menor retornaba del colegio cuando sucedió todo. Las escenas fueron captadas por una cámara ubicada dentro de la misma vivienda. Aunque no tiene audio se ve que el padre la recrimina. Las imágenes causaron repudio y reacciones de indignación colectiva en Cuenca.
Desde hace unos tres años la menor vivía con su padre, quien tenía la custodia. El fiscal Espinossa dijo que, aunque no obtuvieron la orden de allanamiento del inmueble, consiguieron que la niña salga de la vivienda para ponerla al cuidado de la madre.
Además, las dos recibieron las medidas de protección contempladas en el artículo 558 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que son la boleta de protección y la prohibición de que el agresor se acerque a ellas. A la menor le practicaron los exámenes médicos-legales.
El informe estará listo hoy y con eso el Fiscal a cargo del caso determinará si el hecho constituye un delito o una contravención, y la figura legal por la que acusará. Hasta media mañana no se formulaban cargos contra el agresor.
La pena privativa podría ir desde un mes, dependiendo del tiempo de incapacidad que determine el informe, hasta tres años si se comprueba que hay violencia sicológica y estrés postraumático, explicó el abogado, Ítalo Palacios.