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Redacción Negocios
Ruth Arregui Solano dejó sorpresivamente la Intendencia General de la Superintendencia de Bancos (SBS).
El pasado lunes 21, en una carta enviada a la superintendenta Gloria Sabando, renunció al cargo de forma “irrevocable”.
Según explica en el documento, su salida se da por “asuntos de índole profesional”.
Arregui ingresó a la entidad en diciembre de 2007, como Intendenta de Instituciones Financieras, luego fue Asesora General y finalmente Intendenta General.
Su salida se da en un momento crucial en el que la institución se comprometió a liquidar 33 bancos hasta diciembre próximo, plazo dado por el Presidente.
De hecho, hasta ahora no se conoce la lista de morosos de los bancos cerrados, pese a que el Primer Mandatario pidió que se publique hasta el pasado 15.
La Junta Bancaria también analiza la posible entrega de bienes y cartera de la banca en liquidación a las entidades acreedoras, como forma de pago.
La búsqueda de mecanismos legales y técnicos para llevar adelante estos procesos, tras 10 años del cierre de las instituciones, ha sido el cuello de botella.
Asimismo, la entidad se embarcó en un proceso de reestructuración y modernización, liderado por Ruth Arregui.
Para ello llevó adelante la implementación de los cuatro elementos de la Red de Seguridad Financiera, siendo el fortalecimiento de la supervisión financiera el pilar fundamental.
En este último punto estaba previsto que desde este último trimestre y en 2010, los supervisores entren en los bancos con el nuevo esquema de supervisión.
Para esto se capacitó al personal, para que siga el nuevo Manual Único de Supervisión.
Otra medida que se concretó de la mano de Arregui fue el cálculo de las nuevas tarifas de los servicios financieros, que rigen hasta este fin de mes.
El tarifario que entre en vigencia para el siguiente trimestre mantiene en expectativa a los banqueros, quienes han pedido que se defina técnicamente.
Quien reemplace a la Intendenta saliente deberá asumir estos y otros temas en curso.
Entre ellos, el análisis de un paquete de normas de supervisión, sobre la clasificación de activos, capital y riesgos que estaba previsto discutirlo con la banca, desde octubre. Así también, en agenda está pendiente un diagnóstico de los problemas que hay en la Intendencia de Seguros. Esta tarea se preveía arrancar en noviembre, con supervisores del Banco Central de España.