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Solidaridad y unión de vecinos ayudan a detectar casos de covid

Las brigadas móviles toman una prueba PCR a una moradora de la Cooperativa IESS-FUT, sur de Quito. Fotos: Patricio Terán y Diego Pallero / EL COMERCIO

Quito se encuentra en emergencia por el incremento de contagios de covid-19, pero eso no ha mermado la solidaridad de los vecinos y dirigentes, que se unieron a las brigadas médicas de la Secretaría y Ministerio de Salud para colaborar en la toma de pruebas y vacunación en los barrios.

Estos equipos han realizado 1 657 visitas en 15 parroquias urbanas y rurales durante la primera semana de 2022, según datos municipales.

Alfredo Olmedo, coordinador de estrategias comunitarias de la Secretaría de Salud, señala que la colaboración de la gente ha sido un factor muy importante para identificar a quienes contrajeron el virus, fijar cercos epidemiológicos y brindarles ayuda inmediata con vacunas, exámenes y medicinas.

Janeth Yar, responsable zonal de vigilancia de la salud pública del Ministerio del ramo, manifestó que los vecinos y directivos barriales operan como vigilantes comunitarios en las tareas de diagnóstico. En total se han implementado más de 100 en diferentes sectores del Distrito Metropolitano.

La mañana del martes 18 de enero, las brigadas llegaron a la Cooperativa IESS-FUT, de Santa Anita 2, sur de la capital. Su presidente, Édgar Navarro, coordinó la logística para que los equipos técnicos se instalen en la casa comunal y desde allí salgan las cuadrillas que visitaron las viviendas. “Al recibir la petición de las autoridades, nunca dudamos en ayudarlas”.

También colaboraron con la dotación de mesas y sillas para las jornadas de inoculación, que se realizaron en la cancha de la casa barrial. Contó que gracias al mapeo que hacen las autoridades sanitarias se detectó que en ese sitio se dieron varios casos de covid.

A esto se suma que, al inicio de la pandemia, los directivos se unieron para donar mascarillas, gel y alcohol. “Nos autofinanciamos para ayudar a nuestra gente”.

¿Cómo se organizan las visitas domiciliarias? Olmedo dice que la gente apoya como grupos de avanzada, que primero recorren las calles.

Luego se notifica a las brigadas sobre quiénes presentan síntomas o no se han vacunado. En algunos vecindarios, incluso, han levantado información detallada por cuadras y sectores en donde hay mayor incidencia del virus.

En las zonas urbanas visitan los puntos ya identificados, mientras que en las rurales van de casa en casa. Por ejemplo, en la Cooperativa IESS-FUT, los técnicos de salud recorrieron los pasajes S16A y Oe5U, para tomar pruebas.

En pequeñas maletas de tela, ellos llevaron los kits de pruebas de antígenos para diagnosticar covid-19 y los envases para depositar los desechos. Visitaron una por una las viviendas para detectar a la gente con síntomas.

Andrea Collaguazo, de 30 años, se hizo el test en la calle y este resultó positivo.

Preocupada, ella cree que se contagió mientras trabajaba repartiendo productos de primera necesidad. Lo mismo ocurrió con el nieto de Isabel Avata, de 14, quien se aisló de inmediato tras conocer que se infectó.

Ambos tenían fiebre y dolor de garganta. “Yo también quise hacerme un test de diagnóstico, pero los médicos me dicen que si uno de la familia se enferma, todos deben estar igual”, manifestó Avata.

Las brigadas también estuvieron a finales de 2021 en el barrio Osorio, que se localiza en el noroccidente del Distrito Metropolitano.

Allí, los médicos y técnicos explicaron a los moradores que son parte de una estrategia integral de prevención epidemiológica.

Incluye el monitoreo y seguimiento de los casos, con el fin de establecer un cerco epidemiológico, con la detección oportuna de posibles nuevos contagios, ordenar su aislamiento e impedir el contacto con familiares, amigos o compañeros de trabajo.

Myriam Criollo, coordinadora del barrio Osorio, colaboró con la Secretaría de Salud y estuvo en el equipo de avanzada visitando las casas de la gente que necesitaba inocularse. “Acá vivimos aproximadamente 1 200 personas y unas siete murieron por covid-19”.

Acotó que la gente está asustada por la variante Ómicron. Por eso, solicitó a los moradores que completen la inmunización. María Elena Chugá, dirigente del Pasaje 3 del barrio Osorio, contó que allí se enfermaron varias personas.

María Mercedes Chiluisa, de 87 años, recibió su tercera dosis. Estaba con sus familiares. “En la casa todos nos enfermamos de covid, pero los síntomas fueron leves, como si se tratara de una gripe”, manifestó su hija, Delia Chiluisa.

Como parte de su trabajo, los vecinos también buscan a quienes no han logrado inocularse, para brindarles atención. Así han recorrido las parroquias con mayor incidencia, como Chillogallo, La Magdalena, Guamaní, Iñaquito, Cotocollao, Centro Histórico y Belisario Quevedo. El fin es reducir el porcentaje de positividad que en este mes se incrementó aproximadamente en 10 puntos, pasando de 23,3% a 42,7%.

No obstante, “la positividad para la semana epidemiológica número dos de 2022, tomando en consideración que la información se mantiene en constante actualización, bordea el 54,4%”, señala el último informe de la Secretaría de Salud del Municipio. El documento reporta un total acumulado de 203 973 casos positivos confirmados de la enfermedad, así como 3 538 muertes confirmadas desde el inicio de la pandemia.

Elvira Barrionuevo es dirigente de salud de La Ecuatoriana, sur de la capital. Asegura que antes de acompañar a las brigadas, los dirigentes recibieron cursos de capacitación.

Asegura que guían a los médicos llevándolos a los sitios con el mayor número de casos. “Cuando hay infectados en las familias, nosotros les ayudamos con el aislamiento”.

También levantó un mapa para identificar a las ‘zonas rojas’ con más problemas de contagios. A su criterio, la ventaja es que los directivos y vecinos conocen los puntos sensibles y pueden ayudar a los médicos en las visitas.