
Este martes 30 de junio de 2026 se dio a conocer que, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y Quito Turismo suspendieron las operaciones de un local de comida rápida tras hallar múltiples focos de insalubridad durante una inspección técnica.
Un establecimiento gastronómico en el sector de La Floresta, en el centro-norte de Quito, dejó de operar tras un operativo interinstitucional. Esta intervención, ejecutada por la AMC junto con Quito Turismo, verificó que los negocios dedicados al expendio de alimentos cumplan con los estándares básicos de higiene y seguridad para el consumo humano.
El contraste entre la publicidad del local y la realidad encontrada por los inspectores fue evidente. Mientras el restaurante se posicionaba en canales digitales como un sitio especializado en “amantes de la carne” con ofertas de experiencias de alta calidad, el informe técnico documentó una situación crítica en la zona de preparación de alimentos.
Las autoridades hallaron gruesas capas de grasa, uso de aceite quemado y reutilizado en repetidas ocasiones, además de depósitos de óxido en los congeladores.
La suciedad generalizada en el entorno donde se manipulaban los platos demostró una falta de mantenimiento preventivo y correctivo.
Más allá del estado de limpieza, el local carecía de los requerimientos mínimos establecidos en el Código Municipal. Durante la inspección, se constató la ausencia del permiso emitido por el Cuerpo de Bomberos, factor esencial para prevenir siniestros en áreas de cocina.
Asimismo, el establecimiento no contaba con recipientes de desechos dotados de tapa, carecía de dispensadores de jabón y toallas desechables para la higiene de manos, y no disponía de desinfectantes en las estaciones de trabajo.
Otros puntos críticos incluyeron la falta de sumideros adecuados y la inexistencia de registros que documenten la limpieza diaria realizada en el establecimiento.
Este tipo de falencias, que atentan contra la normativa turística y de higiene, son tipificadas como infracciones graves por la municipalidad. Las sanciones económicas para estos casos pueden ascender a 2 500 dólares.
El Municipio de Quito reitera que los controles continuarán en todos los establecimientos de alimentos y bebidas de la capital, garantizando que tanto los locales de comida rápida como los restaurantes de alta gama operen bajo condiciones óptimas de higiene, seguridad y calidad para los comensales.