En Quito hay una feria de artesanías que está abierta hasta la medianoche

Todos los viernes y sábados, en el Centro Histórico hay una feria de artesanías que abre desde las 16:00 hasta la medianoche. Los artesanos exhiben esculturas, cuadros, joyería, cuadernos reciclados, monederos, gorros y mucho más sobre unas mesas y bajo carpas blancas.

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Los negocios en este tramo abundan. La característica común, los viernes no duermen temprano. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

Todos los viernes y sábados, en el Centro Histórico hay una feria de artesanías que abre desde las 16:00 hasta la medianoche.

Los artesanos exhiben esculturas, cuadros, joyería, cuadernos reciclados, monederos, gorros y mucho más sobre unas mesas y bajo carpas blancas.

Al lugar donde se ubica la feria se llama la “prolongación de La Ronda” y se trata de un bulevar que está entre la tradicional calle La Ronda y el parque Urbano Cumandá (exterminal terrestre).

Los negocios en este tramo abundan. La característica común, los viernes no duermen temprano.

La razón es el alto movimiento de visitantes, turistas e incluso deportistas que pasan por este lugar y les resulta imposible probar alguno de los antojitos gastronómicos que ofertan estos locales.

Pristiños, empanadas de viento y espumilla son los manjares más frecuentes. Sin embargo, también hay bares, karaokes y discotecas.

En este corto tramo en el que se ubica la feria también hay espacio entre las escalinatas para el teatro callejero.

Hoy, la feria de artesanías abrió a las 16:00 y culminará hasta la medianoche.

Este es un espacio para compartir en familia resaltó Daniel Meza, quien visitó la feria. A él le llamó la atención los cuadernos y libretas con productos reciclados que ofertan en uno de los negocios.

Otro de los puestos visitados es el de Mari Puga, de 43 años. Ella oferta gorros tejidos a mano. Puga resalta el trabajo de ella y sus compañeros al ofertar estos productos que son realizados minuciosamente por ellos mismos.

Vistiendo una chompa abrigada y un gorro de lana, Puga atiende amabablemente a los turistas que van de paso. Para ella se debe promocionar más de este lugar pues no muchos son los que bajan hacia este bulevar y tras el arco, emprenden el regreso.

Otro de los puestos es el de Narcisa Calavaqui, quien oferta artesanías en barro cocido. Réplicas de pinturas de Guayasamín o paisajes representativos del país se observan en su mesa. Los oferta es desde USD 1,50 hasta pasados los USD 10.