
El Concejo Metropolitano de Quito aprobó el 9 de julio una ordenanza que prohíbe que dos o más personas viajen en una motocicleta.
Esta normativa ya funcionaba a escala nacional, pero en Quito era un tema de debate entre las autoridades capitalinas.
María Fernanda Racines, alcaldesa subrogante de Quito, dijo que en 2023 mensualmente se cometieron 1 000 delitos en motocicleta a escala nacional.
Hasta mediados de julio de 2024 ya se cometió el 56% de delitos en comparación con el año anterior.
“Se trabajó en una ordenanza para evitar que vayan dos personas en moto y de esa manera contribuir en la seguridad de Quito”, dijo Racines.
La normativa aprobada tiene siete excepciones en las que sí se puede circular con dos personas en una moto: cónyuge o conviviente, unión de hecho, hijos, hermanos del conductor, personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres, menores de 12 años y quienes realicen servicios públicos en cumplimiento de sus funciones.
El Distrito Metropolitano de Quito cuenta con caminos de segundo orden, por lo que se requiere movilizarse en moto. Estas vías están ubicadas en las parroquias rurales como Nono y Nanegal, Pacto y Gualea.
Por este motivo, la Secretaría de Movilidad debe hacer un informe técnico en 90 días para analizar la situación en las parroquias.
Es decir, con esto se decidirá en qué parroquias rurales de Quito se aplicará la medida y en cuáles no.
En las zonas más conflictivas se realizarán operativos de control junto a la Policía Nacional.
Racines dijo que la normativa será evaluada cada seis meses para analizar sus efectos, funcionamiento y si requiere cambios.
Las personas que incumplan la norma serán sancionadas con lo que dice el Código Orgánico Integral Penal, que dispone una multa por infracción del 15% de un Salario Básico Unificad (SBU), es decir, 69 dólares. El vehículo no será retenido, según dijo Racines.