Las entidades municipales abrieron una investigación para esclarecer los hechos en torno a la alerta sobre un perro atrapado en brea en la Ruta Viva, incidente ocurrido en medio de los trabajos de repavimentación que se extienden en este corredor vial de Quito.
Tras la viralización de registros en plataformas digitales, los organismos técnicos iniciaron la recopilación de datos para determinar si existieron fallas operativas o responsabilidades administrativas durante la ejecución de las obras.
La situación se conoció a partir de los reportes emitidos por la Fundación Amigos de Lucas – Centro de Cuidado y Bienestar Animal, agrupación que procedió al rescate del canino y advirtió que el animal presentaba quemaduras y lesiones tras haber tenido contacto directo con el material asfáltico caliente.
En la actualidad, el ejemplar permanece bajo evaluación y cuidados veterinarios continuos para atender el daño físico derivado de la sustancia industrial.
Frente a las denuncias públicas, la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), mediante su Dirección de Ambiente y Responsabilidad Social, estableció contacto con la organización de rescate para levantar información de campo.
La entidad municipal señaló que aplicará las medidas y sanciones administrativas correspondientes en caso de verificarse negligencias, al tiempo que recordó que mantiene protocolos de seguridad vigentes en los frentes de trabajo para peatones, obreros, conductores y fauna urbana en las intervenciones programadas hasta diciembre.
Por su parte, la Unidad de Bienestar Animal (UBA) coordinó una diligencia directa en el perímetro de la vía para levantar indicios materiales y comprobar si el suceso se produjo en la zona de intervención señalada.
Esta dependencia técnica busca verificar la trazabilidad de los hechos para fundamentar posibles sanciones conforme a la normativa de protección de animales de compañía.
La UBA también gestionó una visita técnica formal a las instalaciones del refugio a cargo del animal, la cual quedó programada para desarrollarse entre el jueves y el viernes.
Los inspectores municipales revisarán el estado clínico del canino para anexar el informe médico-veterinario al expediente del proceso administrativo.
La Fundación Amigos de Lucas confirmó mediante un comunicado oficial que el canino, a quien nombraron Brea, superó las horas más críticas de atención médica y se encuentra fuera de peligro en fase de recuperación tras recibir tratamientos intensivos y medicación continua por parte del equipo veterinario.
No obstante, la organización alertó sobre los altos costos generados durante la emergencia para salvar la vida del animal, cubiertos inicialmente por el refugio ante la falta de responsables identificados sobre el suceso. Por ello, la entidad habilitó canales de ayuda a través de cuentas bancarias, plataformas de recaudación digital como GoFundMe y PayPal para financiar las facturas clínicas pendientes, la adquisición de insumos médicos, alimentación y el sostenimiento operativo del centro de rescate.