30 ferias se abren en Quito para reactivar pequeños emprendimientos

Una de las ferias se abrió en la Panamericana Norte, en Carapungo. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Una de las ferias se abrió en la Panamericana Norte, en Carapungo. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Una de las ferias se abrió en la Panamericana Norte, en Carapungo. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

En los últimos 15 días del año, 1 415 productores y emprendedores intentarán recuperarse con las ventas por Navidad. Actualmente en Quito existen 30 ferias navideñas autorizadas por el Municipio del Distrito.

A las 10:00 de ayer, 15 de diciembre del 2020, 15 comerciantes se instalaban en unos de los 51 estands ubicados en una especie de parqueadero, a unos 500 metros de la entrada a Carapungo, en el norte.

La organización que accedió a ese espacio se llama Artemco. Marcelo Ninasunta, coordinador de la feria, dice que se escogió a los productores nacionales que tradicionalmente se instalaban en el ingreso a Carapungo.

El proceso fue complicado, cuenta Ninasunta. Tuvieron que aplicar al plan piloto de la Secretaría de Desarrollo Productivo. El siguiente paso fue tramitar todos los permisos que exigía el Cabildo. La exposición abrió desde ayer y la gente que los visitó fue mínima durante la mañana.

Ahí se aplican medidas de bioseguridad como la toma de temperatura, el uso de mascarilla; también es un espacio abierto y cuenta con ventilación adecuada.

El plan piloto terminará el 31 de diciembre. En total se registraron 48 organizadores. Sin embargo, solamente hay 30 ferias activas.

La Secretaría de Desarrollo Productivo informó que hubo organizadores que desistieron. Otros, hasta el momento, no han confirmado la fecha final de su instalación.

El proceso se inició con un formulario en línea para que los interesados postulen y contesten preguntas relacionadas -sobre todo- con medidas de bioseguridad. Una vez que se cumplió con esa fase, el Municipio seleccionó 48 bazares como parte del plan piloto. De ahí en adelante son los organizadores los encargados de gestionar el permiso e implementarlos.

En estas exhibiciones se ofertan variedad de productos. La idea es dar una oportunidad sobre todo a los productores y emprendedores locales. El 54% de sectores pertenece al arte, entretenimiento, cultura y manufactura (textiles, calzado y juguetes).

El resto se dedica a servicios de alimentación con productos orgánicos, a las artesanías, decoración navideña, la construcción y belleza.

La Prefectura de Pichincha también es parte de la organización de ferias. Leonidas Moreno, director de Economía Popular, indica que a su cargo están siete. La primera arrancará hoy en la Plaza de la República (exterior del Gobierno Provincial).

En estos bazares participan 80 organizaciones. También se escogieron a productores locales de la provincia en sectores de alimentación, artesanías, ropa y bisutería.

Ventas informales en la calle Lizardo Ruiz, en Cotocollao (norte de Quito). Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Una vez que el 31 de diciembre termine el plan piloto, la Secretaría de Salud emitirá un informe sobre el cumplimiento de las medidas.

Según la Secretaría de Desarrollo, si no hay novedades se recomendará el levantamiento de la suspensión que rige para estas actividades debido a la emergencia sanitaria por el covid-19. Mientras tanto, solo aquellas del plan piloto pueden operar.

Uno de los problemas que enfrentan este tipo de ferias, según Ninasunta, es que la convocatoria de gente también genera comercio informal. “Hemos pedido controles del Municipio para que no ocurran aglomeraciones”.

Ayer, 15 de diciembre, desde las 09:30, en las afueras de Artemco, comerciantes de comida y de mascarillas y otros artículos de hogar ubicaron sus productos en la acera de ingreso al parqueadero.

Eso no solo ocurre en los alrededores de las ferias sino en las zonas de alta circulación peatonal. Por ejemplo, ayer en Chillogallo los puestos de comercio informal ocupaban la acera completa en el sector del Mercado de Las Cuadras. Una imagen similar se registra en Cotocollao. En estos puntos las personas se aglomeran, sin respetar el distanciamiento.

Los comerciantes tampoco aplican normas de bioseguridad como la dotación de alcohol o gel.

El Municipio señaló que los mercados informales que se instalan en la vía pública sin autorización están prohibidos. César Díaz, secretario de Seguridad, indicó que los controles se concentrarán en el Centro Histórico, Chillogallo, Guamaní, Cotocollao, Calderón, entre otros.

Sin embargo, grupos de vendedores que año a año se dedicaban a la venta de artículos navideños y que no accedieron al plan piloto, se organizaron. Desde la semana anterior se ubican en el interior de un predio privado en Carcelén (norte).

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