
El Municipio de Quito avanza en la construcción de grandes colectores de alivio pluvial para fortalecer el sistema de drenaje de la ciudad, disminuir el riesgo de inundaciones y proteger a los barrios frente a lluvias cada vez más intensas. Durante una rueda de prensa, el alcalde Pabel Muñoz aseguró que estas obras responden a una necesidad histórica de la capital y forman parte de una estrategia para mejorar la infraestructura básica.
El alcalde señaló que durante años el crecimiento de Quito superó el desarrollo de servicios esenciales como agua potable, saneamiento y drenaje pluvial. Por ello, afirmó que la actual administración decidió priorizar estas inversiones y ejecutar proyectos que permanecieron pendientes. Además, explicó que buena parte de estas obras se desarrolla bajo las calles, por lo que suelen pasar desapercibidas para la ciudadanía.
Equipos técnicos y trabajadores de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento mantienen intervenciones en distintos puntos de la capital, entre ellos la avenida De los Granados, donde se construye uno de los principales colectores de alivio. Los colectores de alivio pluvial cumplen la función de separar las aguas lluvias de las aguas residuales. Esta infraestructura permite que el sistema de alcantarillado opere con mayor eficiencia durante la temporada invernal y contribuya a reducir las inundaciones.
Según explicó el Municipio, estos proyectos también ayudan a proteger las viviendas, preservar la infraestructura vial y mejorar la calidad ambiental de los ríos. Además, el alcalde sostuvo que estas obras fortalecen el aprovechamiento del recurso hídrico y contribuyen a mantener la alta calidad del agua que caracteriza a Quito.
Durante la rueda de prensa, Pabel Muñoz afirmó que las intervenciones en la quebrada El Tejado ya muestran resultados. Como ejemplo, mencionó que sectores históricamente afectados por las lluvias, como La Gasca y La Comuna de Santa Clara, no han registrado inundaciones ni aluviones significativos como en años anteriores. El Alcalde atribuyó estos resultados al incremento en la capacidad de las estructuras y al funcionamiento efectivo de las mallas de contención instaladas en la zona.
Con estas inversiones, el Municipio busca consolidar una infraestructura estratégica que permanece bajo tierra pero cumple un papel clave para el funcionamiento eficiente de la ciudad. La administración municipal sostiene que estos proyectos fortalecen la capacidad de Quito para enfrentar el crecimiento urbano y responder a los desafíos que plantea el cambio climático, mejorando así las condiciones del sistema de drenaje y reduciendo los riesgos asociados a precipitaciones intensas.