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Un matadero clandestino fue clausurado en el norte de Quito. Funcionaba sin permisos ni condiciones sanitarias, y más de una tonelada de carne fue decomisada.
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un matadero clandestino que funcionaba en el patio trasero de un domicilio en Carcelén, al norte de Quito. Durante el operativo, técnicos de la Empresa Pública Metropolitana de Rastro Quito (Emraq), Agrocalidad y agentes de la Policía Judicial ingresaron al predio para realizar una inspección integral.
Allí encontraron cinco reses faenadas. De ese total, dos no tenían documentos que respalden su procedencia. Como resultado, la Unidad Nacional de Investigación Contra el Abigeato (UN-ICA) de la Policía Nacional intervino el sitio y confirmó indicios de robo de ganado. Posteriormente, decomisaron aproximadamente 1.260 kilos de carne.
Además del faenamiento ilegal, los inspectores documentaron graves fallas sanitarias. En el sitio había carne colgada sin protección, restos orgánicos en el piso y baldes oxidados llenos de desperdicios. Debido a estas condiciones, las autoridades dispusieron la destrucción de toda la carne, ya que no cumplía con los estándares para el consumo humano.
Por su parte, Gustavo Chiriboga, supervisor de la AMC, recordó que las personas que venden carne sin contar con la Licencia Única de Actividades Económicas (LUAE) pueden enfrentar multas de entre 4 230 y 7 050 dólares. Este tipo de actividad representa un riesgo para la salud pública y constituye una infracción al Código Municipal.
Durante 2024, la AMC ejecutó nueve procesos administrativos contra mataderos ilegales que debieron pasar clausurados en Quito. En todos los casos, la institución aplicó clausuras inmediatas por operar sin permisos y por no cumplir normas básicas de higiene. Según la entidad, estas acciones forman parte de un plan continuo para proteger la salud de la población y fortalecer los controles sobre la carne que se comercializa en el Distrito Metropolitano de Quito.
Además de controlar viviendas, las autoridades inspeccionan carnicerías y tercenas en distintos sectores. El pasado 28 de marzo, en Calderón, la AMC decomisó 1 149 libras de carne porcina y 24 libras de carne ovina. Ninguno de los productos contaba con certificados de origen ni guías de movilización.
Durante ese operativo, los inspectores revisaron seis locales. Uno fue clausurado por falta de permisos y otro por incumplir normas sanitarias.
En adelante, la AMC, Emraq-EP y la Policía Nacional mantendrán los operativos en barrios de toda la ciudad. El objetivo es claro: evitar la comercialización de carne ilegal y garantizar productos aptos para el consumo en los hogares quiteños.