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Más de 2 900 árboles y plantas nativas se sembraron como parte de la recuperación ecológica del río Machángara, entre 2025 y el 21 de octubre de 2026. Durante ese periodo, la administración municipal ejecutó 82 intervenciones en la microcuenca, con trabajos de limpieza en 27 900 metros de bordes y tratamiento de 398 500 metros cuadrados de taludes.
Las acciones buscan conservar y recuperar las quebradas y los ríos que forman parte de este sistema hídrico de la capital.
Del total de árboles y plantas nativas sembradas, 1 500 corresponden al Área Natural de Intervención Especial y Recuperación (AIER) Pichincha-Atacazo, según informó el secretario de Ambiente de Quito, Santiago Sandoval.
El funcionario explicó que las intervenciones en la microcuenca se enfocan en el mantenimiento, la conservación y la recuperación de los espacios naturales vinculados al río Machángara.
Entre las acciones ejecutadas consta la instalación de un cercado de protección de 7 500 metros. Los trabajos también incluyen la limpieza de los bordes superiores de las quebradas y del río, con una extensión de 27 900 metros, además de labores en más de 398 500 metros cuadrados de taludes.
El proceso de recuperación ecológica cuenta con la participación de 3 100 personas. Su intervención forma parte de las acciones de corto plazo que el Municipio desarrolla en la microcuenca.
Las labores abarcan distintos puntos del sistema hídrico y combinan la protección de áreas naturales con el mantenimiento de los bordes de quebradas y la recuperación de taludes. La siembra de especies nativas constituye otra de las medidas para recuperar la cobertura vegetal.
El Municipio también impulsa la recuperación integral del río Machángara mediante el Plan Urbanístico Complementario Especial (PUCE). Esta iniciativa cuenta con el diagnóstico territorial y ambiental concluido.
El proceso incluye la participación ciudadana en cinco administraciones zonales. Además, los programas y proyectos para la recuperación sostenible de la cuenca entraron en una fase de socialización, con el propósito de recoger aportes de la ciudadanía.
Otro componente del proceso corresponde a la descontaminación estructural del río Machángara. Para este objetivo, el Municipio desarrolla estudios relacionados con las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) Quito y Tumbaco-Cumbayá, así como sus emisarios e interceptores.
En el caso de la PTAR Tumbaco-Cumbayá, la Asamblea Consultiva concluyó y el proyecto avanza en la gestión de financiamiento para concretar infraestructura de saneamiento sostenible.
Estas iniciativas forman parte de la planificación municipal para abordar la contaminación del río y recuperar la cuenca mediante acciones ambientales, urbanísticas y de saneamiento.