La Agencia Metropolitana de Control detectó una infracción ambiental en el sector de El Inga, al oriente de Quito. Durante un operativo, los técnicos constataron que una retroexcavadora arrojaba escombros y tierra dentro de una quebrada. La intervención permitió identificar al propietario de la maquinaria en el lugar y verificar la falta en flagrancia.
Tras confirmar el hecho, la AMC activó de inmediato un procedimiento administrativo de sanción. La entidad aplicó medidas cautelares y dispuso la retención del equipo caminero para evitar que continúe la afectación al entorno natural. La normativa municipal contempla sanciones económicas severas para este tipo de prácticas, que impactan áreas de protección ecológica del Distrito Metropolitano.
La AMC coordinó el operativo con el Cuerpo de Agentes de Control. Como resultado, el personal trasladó la retroexcavadora a los patios de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos, ubicados en El Troje, al sur de la capital. Esta acción forma parte de las medidas preventivas mientras avanza el proceso sancionatorio.
Mario Puente, líder zonal de la AMC en Tumbaco, explicó que la entidad levantó dos informes. El primero corresponde a la disposición inadecuada de desechos en un entorno natural. El segundo detalla un presunto movimiento de tierras sin autorización. Este último podría derivar en una multa adicional, según el análisis técnico y legal del caso.
El Código Municipal prohíbe de manera expresa arrojar escombros en quebradas, taludes, riberas de ríos y otras zonas de protección ecológica. La infracción puede acarrear una multa de hasta 75 salarios básicos unificados. Ese monto podría superar los 36 000, de acuerdo con el valor vigente del salario básico.
La EMGIRS dispone de cinco escombreras en el Distrito Metropolitano para la disposición final técnica de residuos de la construcción. El servicio recibe materiales como mampostería, hormigón, acero, madera, cerámicos, tierra, material rocoso, arena, grava, piedra, asfalto, adoquín, PVC, asbesto cemento, maleza, troncos, césped y otros similares.
La entidad ofrece este servicio mediante contratos que permiten devengar las entregas. Estos contratos constituyen uno de los habilitantes necesarios para tramitar las Licencias Metropolitanas Urbanísticas LMU10 y LMU20.
El Municipio de Quito recordó que arrojar escombros en quebradas altera su cauce natural. Esta práctica incrementa el riesgo de deslizamientos y puede afectar a viviendas cercanas, sobre todo durante la época invernal. Las autoridades insistieron en que la denuncia ciudadana resulta clave para proteger los entornos naturales del Distrito Metropolitano y prevenir emergencias.