12 de September de 2011 17:00

Mujeres de AP responden a Cynthia Viteri

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Este es el texto de un remitido de prensa de las mujeres dirigentes de Alianza País publicado en diario El Telégrafo, en respuesta a asambleísta Cynthia Viteri.

El día domingo 11 de septiembre del presente año, el diario El Universo ha publicado una carta firmada por la señora Cynthia Viteri, en la que, amparada en la inmunidad de que goza en su calidad de asambleísta, elegida por la alianza de los partidos Social Cristiano y Madera de Guerrero, insulta al señor Presidente de la República con un lenguaje grosero y cerril, impropio de quien lo pronuncia y de la persona a quien va dirigido.

La causa que aparentemente ha desatado la furia de la señora Viteri son las expresiones del señor Presidente vertidas durante el último enlace sabatino, relativas al estado catastrófico en que se encuentra la administración de justicia en el país, y al hecho cierto e innegable de que los mayores problemas de corrupción, politización y mala administración, se concentran en el distrito judicial de la provincia del Guayas, cuya máxima autoridad judicial es la señora doctora María Leonor Jiménez, madre de la asambleísta Cynthia Viteri.

Según las afirmaciones de su propia hija, la señora doctora Jiménez de Viteri ingresó a la Función Judicial hace 25 años, es decir, justamente cuando se encontraba en el poder el Partido Social Cristiano, y transcurría el gobierno del Ing. León Febres Cordero. Este hecho debió haber sido considerado por la asambleísta Cynthia Viteri antes de escribir su diatriba, pues constituye la prueba de que el mencionado partido y sus alrededores vienen usufructuando de la Función Judicial por más de 25 años, lo cual le convierte en el principal responsable de la situación que hoy atraviesa la administración de justicia en la provincia del Guayas.

Además, si como dice la asambleísta, fue su madre la única capaz de sentenciar a dirigentes del Partido Social Cristiano, su partido, cuando ella era candidata presidencial, acaso eso no significa el más claro y absoluto reconocimiento de que nadie de su partido podía ser sentenciado en la Función Judicial y que solo su mamá, por excepción lo hizo?, ¿si hubiera sido una administración de justicia independiente del Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero, ¿qué mérito moral sería haber sentenciado a tres dirigentes de su partido?, ¿qué mérito habría sido aplicar la ley?

La Dra. María Leonor Jiménez de Viteri, Presidenta de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil, madre de la asambleísta Cynthia Viteri (ex candidata presidencial del Partido Social Cristiano, actualmente movimiento Madera de Guerrero), por evidente desafecto político al Presidente, ha venido actuando como un sujeto político, a través de declaraciones en los medios de comunicación colectiva, en los que, sin observar que desempeña una función jerárquica en la administración de justicia, ha hecho públicos cuestionamientos a las decisiones judiciales de jueces inferiores, en especial en el caso de la querella penal del Presidente de la República en contra de Emilio Palacio y Diario El Universo, y a otras decisiones de naturaleza política, como la decretar el estado de excepción en la Función Judicial.

Los insultos de la asambleísta Viteri Jiménez, pretenden distraer lo principal: la conducta de la Dra. Jiménez de Viteri, en su calidad de jueza y ahora Presidenta de la Corte Provincial de Justicia de Guayaquil, es una clara acción política que viola los principios del Código Orgánico de la Función Judicial, que le exigen un obrar imparcial y la prohibición de realizar actividades de proselitismo político (definido como acción de ganar partidarios para una parcialidad o doctrina); así como sus declaraciones respecto de decisiones judiciales de los jueces inferiores, se constituyen en una vulneración de la independencia interna de los jueces, pues bajo el pretexto de ser superior, no puede pronunciarse a favor o en contra de jueces inferiores de su propia jurisdicción, y más si el algún caso podría esto llegar a su conocimiento en funciones jurisdiccionales.

Las acciones cometidas por la Dra. Jiménez de Viteri se enmarcarían en la denominada falta gravísima, sancionada con la destitución del cargo, conforme lo señala el Art. 109 numeral 1, y además en la violación de los principios contenidos en los artículos 9 y 15 inciso final, del Código Orgánico de la Función Judicial, por lo que sea o no sea la madre de una asambleísta, hacemos un llamado al Consejo de la Judicatura de Transición para que, con base en las pruebas y evidencias del caso, juzguen estas conductas y la sancionen conforme a derecho.

Por consiguiente, las reacciones de la jovencita estudiante de hace 25 años, hoy Asambleísta, más allá de demostrar la desesperación del Partido Social Cristiano y Movimiento Madera de Guerrero por el final de la fiesta en la que la corrupción, el abuso de autoridad y poder, la demora judicial, la acumulación de cientos de miles de juicios, el reparto de puestos, la troncha de juzgados y dependencias judiciales, eran el pan de cada día de su partido político (ahora movimiento), demuestran también el pobre nivel del debate político de la oposición, cuando reemplazan cuestionamientos firmes y directos del Presidente de la República, por una retahíla de ofensas que más parecen el berrinche de una jovencita estudiante malcriada.

Sepa, señora Viteri, que somos millones las mujeres que antes y ahora queremos un cambio para el Ecuador y trabajamos día a día por ello. Millones de mujeres que aspiramos a una justicia de verdad; que trate por igual a todos los ecuatorianos y no se encuentre simplemente al servicio de unos pocos grupos políticos y económicos. Millones de mujeres comprometidas con el Ecuador, que ansiamos dejar atrás la injusticia judicial de la partidocracia. Tan sólo esperamos de quienes se han beneficiado del sistema imperante que, si no van a colaborar para mejorar las cosas, al menos no obstaculicen los cambios que ordenó el pueblo ecuatoriano. Es lo que un mínimo imperativo de decencia reclama.

Atentamente:

Las mujeres integrantes de la Directiva Nacional de Alianza País:

Doris Soliz Carrión, Ximena Ponce, Rosana Alvarado, Irina Cabezas, Dora Aguirre, Gabriela Rivadeneira, Olga Mejía, Andrea Gonzaga, Nancy Morocho, María Luisa Moreno y Patricia Sarzosa.

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