En Otavalo, el paro impide una recolección efectiva de la basura

El paro indígena en Otavalo ha dificultado la recolección de basura por el cierre de vías. Pese a planes municipales, hay acumulación de desechos y mala comunicación con los barrios.

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El cierre de vías en Otavalo provoca que la falta de recolección de basura sea otro de los problemas que afronta el cantón a causa del paro que lleva adelante el movimiento indígena. La medida de hecho comenzó el 22 de septiembre de 2025 y el 8 de octubre cumplió su décimo sexto día.

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Un morador de Punyaro de 36 años de edad, quien prefiere reservar su identidad, pues este sector es una comunidad indígena y teme represalias, se quejó por la indolencia de los manifestantes; opinó que los camiones de basura, tanqueros, camiones que entregan gas, ambulancias, etc., deberían tener paso libre.

Aunque el Municipio activó un plan emergente, que cuenta con el respaldo de las directivas barriales y comunitarias, este no refleja los resultados esperados. En Punyaro, por ejemplo, el único día que pasó el camión recolector, el anuncio en el chat del sector no se hizo con la antelación debida y, como este morador no se enteró a tiempo, salió a buscar víveres con su esposa y no alcanzaron a sacar los desechos.

En su caso, tienen una bebé de un año, que utiliza de tres a cuatro pañales desechables diarios; ese y otro tipo de basura generan mal olor y se siguen acumulando. Los desechos orgánicos los entierra en el patio de su casa, pero, como se dedica a la publicidad, los desperdicios de metal y materiales sintéticos se le amontonan.

Basura en las calles y avenidas. Foto Xavier Tamba

Lamenta que vecinos del lugar dejen las fundas de basura en terrenos baldíos o en lujares lejanos y solitarios. O que otros quemen la basura plástica.

René Peralta (43 años), artesano textil, residente de la ciudadela Yanayacu, indicó que a partir del paro, la basura solo pasó dos veces el mismo día, pero desde entonces no volvió más. Los vecinos del sector se organizaron y casi todos los días encienden una fogata y queman los desperdicios en la parte alta de la cancha de fútbol. Él y su esposa solo queman los cartones y plásticos, pero la basura orgánica la entierran.

Las fundas de basura en las esquinas de las calles. Foto: Xavier Tamba

Respecto a si la directiva del barrio les comunica a través de redes sociales los días de recolección, aseveró que no. “A esas redes las usan para otros fines, ahí hablan de campeonatos deportivos, rifas, ventas, comidas solidarias y eventos sociales. Parece que no hay la comunicación adecuada con el Municipio”, subrayó.

Anita Buitrón (34 años), ama de casa, quien vive en el sector del Copa Cabana, indicó que, además de no tener la atención regular de recolección de basura, el cierre de calles altera la ruta normal de los camiones recolectores.

Añadió que desde el inicio del paro han pasado únicamente dos veces, pero lo hacen cinco cuadras más debajo de su casa. La segunda vez no alcanzó a dejar la basura y ahora esta se acumula en el patio de su vivienda.

Un inconveniente adicional es la presencia de perros callejeros en los parterres o esquinas donde muchos ciudadanos dejan la basura. Recordó que en los días normales, los camiones pasan cinco días a la semana; no lo hacen únicamente los miércoles y domingos. Hay días en las que recogen la basura orgánica, días para los vidrios y plásticos, días para el papel y cartón, etc.

Basura acumulada en las calles. Foto: Xavier Tamba

Gloria Flores (69 años), emprendedora de turismo, se mostró agradecida porque, pese a la paralización de actividades, por su sector (barrio Jacinto Collahuazo, tercera etapa), el carro recolector pasa cada ocho días. Esto dice, es gracias a la buena dirigencia barrial, que les anuncia a tiempo los días de recolección. Entre los moradores se pusieron de acuerdo en colocar los desperdicios en fundas grandes y en una sola esquina; de esta manera apoyan a una labor más efectiva.