¿Cuál es el origen de la frase ‘mesa servida’ que utiliza Moreno y qué indicadores económicos recibe el siguiente Gobierno?

La expresión “mesa servida” ha sido citada con frecuencia por el presidente de la República saliente, Lenín Moreno, a lo largo de su administración. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

La expresión “mesa servida” ha sido citada con frecuencia por el presidente de la República saliente, Lenín Moreno, a lo largo de su administración. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

La expresión “mesa servida” ha sido citada con frecuencia por el presidente de la República saliente, Lenín Moreno, a lo largo de su administración. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

“Mesa servida”. La expresión en el país, más que evocar una imagen gastronómica, en los últimos cuatro años se ha convertido una cita política. Ha sido una expresión citada con frecuencia por el presidente de la República saliente, Lenín Moreno, a lo largo de su administración. En Google aparecen cerca de 129 000 resultados vinculados a esa expresión, acuñada en los últimos cuatro años.

La última vez que Moreno empleó el término fue el lunes 19 de abril del 2021 en la reunión con el Mandatario electo, Guillermo Lasso, a quién anticipó que “la mesa no queda servida”, en referencia a la difícil situación que afronta el país.

El génesis de la expresión se remonta a enero del 2017, cuando el expresidente Rafael Correa vía Decreto Ejecutivo formó una Comisión de Transición para entregar la información gubernamental al Mandatario que lo reemplazaría. Meses después, Moreno ganó las elecciones. “En lo posible nosotros vamos a dejar la mesa servida al Gobierno que venga para que pueda gobernar de mejor manera”.

El 11 julio del 2017, Moreno cambió el relato que manejaba el oficialismo y dijo: “No hay tal mesa servida. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se da. La condición económica del Ecuador es muy difícil, es sumamente difícil, vamos a salir adelante con el esfuerzo de todos”.

En su primer informe a la Nación, el 24 de mayo del 2018, Moreno dijo que la mesa no estaba servida, sino que estaba vacía. “Maquillaron datos, cifras, todo, encuestas, proyecciones. Lastimosamente la mesa estaba vacía, se lo llevaron todo”.

Moreno apeló a esta frase, sobre todo, durante entrevistas con medios internacionales. Incluso, el 14 de enero del 2021, vaticinó que el próximo Presidente recibiría un país con mejores condiciones. “En este momento al próximo Gobierno estamos dejando la deuda bastante aliviada. Inclusive todavía falta por desembolsar, por parte del Fondo Monetario Internacional, USD 2 500 millones que el próximo Gobierno podrá utilizar. Si podemos hablar de una mesa servida es la que nosotros dejamos para el próximo Gobierno”, manifestó.

Sin embargo, en la primera reunión oficial con Lasso, celebrada el lunes 19 de abril del 2021 en Carondelet, aseguró que no, que la mesa no está servida. “Esto da sin duda alguna una situación que comienza siendo difícil, pero que usted sabrá llevarla adelante, señor presidente electo”.

A continuación algunos indicadores económicos con los que recibirá el nuevo Gobierno la economía:

Déficit fiscal subirá por Ley educativa

El Gobierno emprendió un programa de ajuste al gasto en el 2019, en el marco de una acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En el 2020, logró una reducción de USD 3000 millones al presupuesto de este año.

El presupuesto previsto para este año es de USD 32 080 millones, 11% más bajo que el previsto para el 2020.

El déficit fiscal, es decir, el monto de dinero que debe conseguir el Fisco para cubrir todos sus gastos ya que sus actuales ingresos son insuficientes, se prevé en USD 4 032 millones en este año. Esos recursos usualmente se financian con deuda pública.

El hueco fiscal de este año podría ser mayor considerando que la recaudación tributaria aún no se recupera y que los ingresos petroleros siguen siendo bajos pese a la recuperación del precio del crudo en el mercado internacional.

Además, este año deberá buscar otros USD 4 819 millones para cubrir deudas adquiridas en años anteriores. Es decir, en total debe conseguir USD 8 851 millones. En caso de no hacerlo, se generarán atrasos con la seguridad social, gobiernos locales y proveedores.

En ese escenario, la Asamblea y el propio presidente de la República, Lenín Moreno, aprobaron la Ley de Educación Intercultural que eleva el salario de los maestros, plantea la incorporación de nuevo personal y otros beneficios que supondrán un gasto adicional de USD 3 000 millones al año. Pese a que esos beneficios subirán el Presupuesto fiscal en un 10% no se plantearon mecanismos de financiamiento. Las medidas contenidas en la Ley rigen en 90 días contados desde su publicación en el Registro Oficial, es decir, desde el 19 de abril del 2021.

Riesgo país más alto

El presidente Lenín Moreno asumió el poder el 24 de mayo del 2017 con un riesgo país de 663 puntos e incluso la cifra bajó a 430 el 9 de enero del 2018, pero en el 2019, tras el paro de octubre y el archivo de un paquete de reformas económicas sobrepasó los 1 000.

En la pandemia alcanzó un pico de 6063 puntos y recién retomó los 1000 en septiembre del 2020 cuando se levantó el estado de excepción que limitaba la movilidad y las actividades económicas. Desde entonces, se ha mantenido en esos niveles hasta el viernes 9 de abril cuando se ubicó en 1 169 puntos.

Tras los resultados electorales de la segunda vuelta, el riesgo país cayó y hasta el lunes 19 de abril se ubicó en 815 puntos.

Bonos se renegociaron y el pago de intereses bajó

La crisis fiscal agravada por la pandemia llevó al Fisco a renegociar sus bonos de deuda externa por USD 17 375 millones, lo cual dio alivio en los pagos de los intereses y el capital al alargar los plazos.

El país logró una reducción de capital de USD 1 540 millones de deuda vigente y una disminución de tasas de interés del 9,2% al 5,3%.

Una muestra de ese alivio se sintió ya en el 2020, pues inicialmente se debía pagar USD 3390 millones por intereses de la deuda, pero se terminó cancelando USD 2 090 millones. Para este año, el Fisco deberá pagar USD 2 077 millones.

El empleo adecuado se redujo en medio de la pandemia

El Gobierno actual asumió el país con un desempleo del 4,4%; es decir casi cinco de cada 100 ecuatorianos no tenían un trabajo. En cambio, el empleo adecuado era del 38,5%, según los datos a marzo del 2017 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec).

Pero los indicadores se deterioraron en el 2019 en medio de la pandemia, cuando apenas 17 de cada 100 ecuatorianos dijo tener un empleo adecuado.

Con la reactivación productiva, los indicadores comenzaron a mejorar, aunque aún no han alcanzado las cifras de antes de la pandemia. Hasta febrero pasado, solo 32 de cada 100 personas tenía un empleo adecuado.

El Gobierno ha defendido que la Ley Humanitaria, que flexibilizó las jornadas laborales, redujo las horas de trabajo y, con ello, el salario, y creó un contrato de emergencia de corto plazo y flexibles ayudaron a mejorar los indicadores.