
La empresa pública Petroecuador concluyó recientemente la construcción e interconexión de dos nuevas variantes del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y del Poliducto Shushufindi-Quito. Estas obras se realizaron en la provincia de Napo, una de las zonas más vulnerables del país, para garantizar el transporte seguro de petróleo y combustibles.
Los trabajos se ejecutaron entre el 26 y el 28 de mayo de 2026. Esta intervención permitió poner en operación las variantes 10 del SOTE y 8 del Poliducto Shushufindi-Quito, ambas construidas a más de 300 metros de la zona afectada por la erosión regresiva del río Quijos. Cada variante cuenta con una longitud aproximada de 1 983 metros.
Según Petroecuador, estas obras forman parte de las acciones preventivas implementadas para proteger la infraestructura hidrocarburífera nacional. Esto asegura el transporte continuo de crudo y derivados desde la Amazonía hacia los centros de distribución y exportación del país.
La interconexión del nuevo tramo del SOTE comenzó en la madrugada del 26 de mayo con el seccionamiento del ducto que salió de operación y el drenaje controlado del petróleo contenido en la tubería. Posteriormente, equipos técnicos realizaron una jornada de aproximadamente 30 horas para conectar la nueva variante y restablecer el flujo de transporte.
Este proceso se desarrolló bajo estrictos protocolos de seguridad industrial, protección ambiental e integridad mecánica de los ductos. El objetivo fue evitar riesgos operativos y garantizar la continuidad del servicio.
✅Fortalecemos la seguridad operativa del transporte de hidrocarburos en el país.
— EP Petroecuador 🇪🇨 (@EPPetroecuador) May 29, 2026
Con la construcción de la variante 10 del SOTE y del Poliducto Shushufindi–Quito, reducimos riesgos frente a la erosión regresiva en la provincia de Napo. 🇪🇨 pic.twitter.com/GxYfRtyjAq
Actualmente, el SOTE moviliza más de 300 000 barriles de petróleo por día desde la región amazónica hasta los terminales marítimos de Esmeraldas. Desde el 27 de mayo, el sistema registra un flujo de transporte de 14 300 barriles por hora.
Por su parte, el 28 de mayo se ejecutó una operación similar para conectar la nueva variante del Poliducto Shushufindi-Quito. Esta infraestructura es clave para el abastecimiento de combustibles y Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia la Sierra centro y norte del país, movilizando en promedio 147 600 barriles mensuales de derivados.
La empresa estatal destacó que las nuevas variantes permitirán mantener condiciones operativas seguras mientras avanzan los estudios para construir una solución definitiva en la zona afectada por la erosión. Con esta intervención, Petroecuador busca reforzar la protección de una infraestructura considerada estratégica para el desarrollo económico y energético del país.
Además, esta obra asegura el abastecimiento continuo de combustibles para los ecuatorianos, lo que resulta fundamental en un contexto donde la seguridad energética es una prioridad nacional.