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La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya se siente en Ecuador. Banderas en vehículos, camisetas en vitrinas y conversaciones sobre posibles alineaciones reflejan el creciente entusiasmo por la Copa del Mundo. En medio de este ambiente, varias empresas empiezan a definir estrategias para que sus trabajadores sigan los partidos sin afectar la productividad ni las operaciones diarias.
Los ajustes de horarios, la instalación de pantallas para transmitir encuentros y los acuerdos internos entre empleadores y colaboradores son algunas de las alternativas que se implementarán durante el torneo. Según Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, el Mundial es un acontecimiento capaz de captar la atención de millones de personas en todo el planeta. Sin embargo, eso no significa que las actividades económicas deban detenerse. “Es importante reconocer que el Mundial es un evento que atrae toda la atención del mundo. Sin embargo, eso no implica que se paralice la producción”, señaló.
Gómez de la Torre considera que muchas organizaciones buscarán mecanismos que permitan equilibrar el interés de los trabajadores con las necesidades operativas de cada negocio. “Las empresas y los gremios estaremos pendientes de ver cómo acomodamos tiempos para no perder productividad, pero tampoco descuidar la importancia de ver a nuestro equipo jugar”, afirmó.
El impacto será manejable, según Gómez de la Torre. “Son 90 minutos en los que la atención puede irse hacia el partido, pero eso no significa que se pare la producción”, enfatizó. En este contexto, empresas relacionadas directamente con el deporte también ven una oportunidad comercial y de posicionamiento.
Jorge Terán, subgerente de Invictus Sport, explicó que la Copa del Mundo tiene un significado especial para su empresa debido a su relación con la FIFA. “Para nosotros es un evento importantísimo por las conexiones que tenemos con FIFA desde hace años. Llevamos más de diez años trabajando con ellos y hemos desarrollado el único balón FIFA Quality Pro del Ecuador“, destacó.
Respecto al impacto laboral del torneo, Terán reconoce que la pasión por el fútbol forma parte de la cultura organizacional de la empresa. Sin embargo, considera que el calendario de partidos de Ecuador ayudará a reducir posibles afectaciones en la jornada de trabajo.
“Lo bueno es que Ecuador jugará la mayoría de sus partidos durante fines de semana, por lo que no existe una afectación importante en los horarios laborales”, explicó.
Algunas empresas ya tienen definidas medidas concretas. GSC Judicial, firma especializada en cobranzas, implementará cambios operativos para que sus trabajadores puedan disfrutar del Mundial sin afectar los resultados del negocio. Patricio Herrera, gerente general de esta empresa, explica: “Vamos a trabajar con horarios diferenciados para que el personal pueda compartir esos momentos de entusiasmo futbolero”. La empresa instalará pantallas dentro de las oficinas y ambientará los espacios con elementos alusivos a la selección ecuatoriana.
Pese a estas iniciativas, Herrera asegura que la productividad seguirá siendo una prioridad. “Lo garantizamos a través de horarios diferenciados que no afecten la contactabilidad con nuestros clientes”, afirmó.
La experiencia de estas empresas refleja una tendencia que comienza a expandirse en distintos sectores productivos del país. Lejos de plantear una paralización de actividades, las organizaciones buscan mecanismos para integrar el entusiasmo que genera la Copa del Mundo a la dinámica laboral. A medida que se acerca el inicio del torneo, los acuerdos entre empleadores y trabajadores, los horarios flexibles y los espacios para compartir los partidos se perfilan como herramientas para mantener el equilibrio entre la pasión futbolera y la productividad.