
La economía ecuatoriana se mantuvo en una fase de expansión durante el primer trimestre de 2026. Según el más reciente análisis del ciclo económico del Banco Central del Ecuador (BCE), las señales apuntan a que este comportamiento continuará entre abril y junio. Este informe ubica a la actividad productiva por encima de su tendencia de largo plazo, anticipando un escenario favorable para el segundo trimestre del año.
El BCE informó que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,1% en comparación con el mismo período de 2025. Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el aumento del consumo de los hogares, la recuperación de la inversión y el crecimiento registrado en 16 de las 20 actividades económicas del país. El principal resultado del análisis es que Ecuador continúa en una fase expansiva del ciclo económico.
A diferencia del PIB, que mide cuánto produjo la economía durante un período, el análisis del ciclo permite identificar si la actividad económica se acelera o pierde dinamismo antes de que esos cambios se reflejen plenamente en las estadísticas tradicionales. Durante el primer trimestre de 2026, el ciclo del PIB alcanzó 100,2 puntos, mientras que el Indicador Compuesto Coincidente (ICC) se ubicó en 100,5 puntos. Al mantenerse por encima de ese umbral, ambos indicadores confirman que la actividad económica continúa creciendo sobre su tendencia de largo plazo.
Entre enero y marzo, el consumo final de los hogares aumentó 3,9%, mientras que la formación bruta de capital fijo —que mide la inversión en infraestructura, maquinaria y otros activos productivos— creció 12,8%, convirtiéndose en uno de los principales motores de la economía. El Banco Central identifica varios factores que explican este desempeño favorable:
Estos elementos reflejan un mayor movimiento económico. Un incremento en las ventas suele traducirse en un aumento de la producción y del empleo. Además, un mayor acceso al crédito facilita nuevas inversiones por parte de empresas y hogares.
A pesar de representar una menor participación en la economía ecuatoriana que hace una década, el petróleo sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos para el Estado y un factor influyente sobre las cuentas fiscales y el comercio exterior. El BCE también utiliza el Indicador Compuesto Adelantado (ICA) para anticipar posibles cambios en el ciclo económico antes de que se publiquen las cifras oficiales del PIB.
Para el primer trimestre de 2026, este indicador mantiene una señal consistente con la continuidad de la fase expansiva durante el segundo trimestre del año. Sin embargo, es importante aclarar que se trata de una proyección estadística que deberá confirmarse cuando se publiquen los resultados oficiales del PIB correspondientes al segundo trimestre.
La economía ecuatoriana creció 2,1 % entre enero y marzo de 2026 respecto al mismo período de 2025.
Según el Banco Central del Ecuador (BCE), este crecimiento fue impulsado principalmente por un mayor consumo de los hogares, el incremento de la inversión y el desempeño positivo de 16 de las 20 actividades económicas del país.
Significa que la actividad económica está creciendo por encima de su tendencia de largo plazo.
El análisis del BCE muestra que la producción, el consumo y la inversión mantienen un comportamiento favorable, lo que refleja una economía con mayor dinamismo y mejores perspectivas de crecimiento en el corto plazo.
El BCE utiliza el ciclo del PIB, el Indicador Compuesto Coincidente (ICC) y el Indicador Compuesto Adelantado (ICA).
Durante el primer trimestre de 2026, el ciclo del PIB alcanzó 100,2 puntos y el ICC 100,5 puntos. Al ubicarse por encima de 100, ambos indicadores confirman que la economía continúa expandiéndose.
El crecimiento estuvo respaldado por un mayor consumo, inversión, actividad empresarial y recaudación tributaria.
Entre los principales factores destacan:
Incremento del 3,9 % en el consumo de los hogares.
Crecimiento del 12,8 % en la inversión (formación bruta de capital fijo).
Mayores ingresos petroleros del sector público.
Aumento de las ventas en construcción, manufactura y comercio.
Expansión del crédito del sistema financiero.
Incremento en la recaudación del IVA.
Aunque su peso ha disminuido con los años, sigue siendo una fuente clave de ingresos para el Estado.
Los ingresos petroleros continúan influyendo en las finanzas públicas, el comercio exterior y la capacidad de inversión del Gobierno, por lo que siguen siendo un componente importante del desempeño económico nacional.
El BCE proyecta que la economía mantendrá su fase de expansión entre abril y junio.
El Indicador Compuesto Adelantado (ICA) anticipa que el crecimiento continuará durante el segundo trimestre. Sin embargo, esta proyección deberá confirmarse cuando el Banco Central publique las cifras oficiales del PIB correspondientes a ese período.
Porque permite anticipar cambios en la economía antes de que se reflejen en el PIB.
Mientras el PIB muestra cuánto produjo la economía en un período determinado, el análisis del ciclo económico ayuda a identificar con anticipación si la actividad productiva está acelerándose o perdiendo dinamismo, facilitando la toma de decisiones de empresas, inversionistas y autoridades.