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Más de 240 000 habitantes del norte de Quito serán beneficiados con una nueva línea de transmisión que reforzará el suministro de electricidad y la capacidad para distribuir energía ante el crecimiento residencial, comercial e industrial de esa zona de la capital. La Empresa Eléctrica Quito (EEQ) ejecuta el proyecto Cristianía–Gualo, de 138 kilovoltios, informó este 10 de septiembre de 2026 el Ministerio de Ambiente y Energía.
La intervención representa una inversión superior a 2,8 millones de dólares y conectará las subestaciones Cristianía y Gualo. Su área de influencia comprende Ponceano, Comité del Pueblo, Carcelén, Kennedy, San Isidro del Inca, Zámbiza, Llano Chico, Llano Grande y Calderón, además de otros sectores del nororiente de Quito.
La obra contempla cinco kilómetros de línea y 29 estructuras metálicas que interconectarán las subestaciones Cristianía y Gualo. Con esta configuración se conformará un sistema en anillo, diseñado para incrementar la confiabilidad operativa de la red de distribución, según la información oficial.
En términos prácticos, esa infraestructura permitirá aumentar la capacidad con la que la red atiende a una zona que continúa sumando viviendas, comercios e industrias. Una mayor demanda significa que más hogares y establecimientos utilizan simultáneamente iluminación, refrigeración, maquinaria, sistemas informáticos y otros equipos que dependen del servicio eléctrico.
El impacto, por tanto, se traslada a actividades cotidianas. Para un negocio, una panadería, un taller o un pequeño comercio, la confiabilidad del suministro puede determinar la continuidad de una jornada de trabajo. En los hogares, una red preparada para responder al crecimiento de la demanda reduce la presión sobre una infraestructura que debe abastecer cada vez a más usuarios.
La modernización de las redes también se ha extendido a otras zonas atendidas por la EEQ. El 29 de junio de 2026, EL COMERCIO informó sobre la renovación de infraestructura eléctrica en Chincholoma, parroquia de Cangahua, en Cayambe, que benefició a más de 80 familias. Aunque se trata de proyectos de diferente alcance, ambos muestran intervenciones destinadas a reforzar la infraestructura que permite llevar el servicio hasta los usuarios.
La infraestructura está cerca de completar uno de sus principales componentes. Juan Carlos Blum, ministro de Ambiente y Energía, informó durante un recorrido técnico que la línea que unirá Cristianía con Gualo registra un avance del 98%, mientras la ejecución de la Subestación Cristianía alcanza el 80%.
Durante la inspección, Blum estuvo acompañado por Juan Carlos Monteverde, gerente general de la Empresa Eléctrica Quito. Ambos verificaron el progreso de la instalación de un equipo compacto GIS de 138 kilovoltios en la Subestación Cristianía, componente que permitirá integrar la nueva línea al sistema eléctrico de la ciudad.
El objetivo es que esa infraestructura aumente la capacidad de entrega para atender la futura demanda residencial y comercial del norte del Distrito Metropolitano de Quito, según explicó Blum. El boletín difundido por el Ministerio de Ambiente y Energía, sin embargo, no precisa cuándo comenzará a operar completamente la nueva infraestructura.
Una red con mayor capacidad y confiabilidad no significa que desaparecerán los cortes de luz. Las interrupciones pueden producirse por diferentes factores, entre ellos daños externos sobre la infraestructura, fallas en equipos o contingencias que no necesariamente están relacionadas con la capacidad disponible.
La diferencia está en la configuración que tendrá la red. La conexión entre Cristianía y Gualo permitirá conformar un sistema en anillo que, según el Ministerio de Ambiente y Energía, incrementará su confiabilidad operativa. Es decir, el proyecto está orientado a fortalecer la manera en que se distribuye el servicio y a preparar la infraestructura para una demanda mayor.
El proyecto adquiere además relevancia después de los cortes registrados en distintos sectores de Quito durante agosto. EL COMERCIO reportó entonces interrupciones asociadas a daños en la infraestructura eléctrica y afectaciones que incluso alcanzaron al funcionamiento de semáforos.
Por ahora, los trabajos continúan en los dos componentes del proyecto. La línea Cristianía–Gualo registra el mayor avance, mientras la Subestación Cristianía todavía debe completar el porcentaje restante antes de que la nueva infraestructura pueda integrarse plenamente al sistema eléctrico del norte de Quito.
El proyecto beneficiará a más de 240 000 habitantes del norte y nororiente de Quito.
El área de influencia incluye Ponceano, Comité del Pueblo, Carcelén, Kennedy, San Isidro del Inca, Zámbiza, Llano Chico, Llano Grande y Calderón, además de otros sectores cercanos.
Busca aumentar la capacidad y confiabilidad del suministro eléctrico ante el crecimiento de la demanda.
La nueva línea de transmisión conectará las subestaciones Cristianía y Gualo mediante un sistema en anillo. Esto permitirá fortalecer la red que abastece a una zona donde continúa aumentando la presencia de viviendas, comercios e industrias.
La inversión supera los 2,8 millones de dólares.
La obra contempla aproximadamente cinco kilómetros de línea de transmisión de 138 kilovoltios y 29 estructuras metálicas. También incluye trabajos para integrar la infraestructura con la Subestación Cristianía.
La línea registra un 98 % de avance, pero todavía no existe una fecha oficial para su operación completa.
Según el ministro Juan Carlos Blum, la Subestación Cristianía alcanza un 80 % de ejecución. El boletín oficial no precisa cuándo finalizarán todos los trabajos necesarios para integrar plenamente la nueva infraestructura al sistema eléctrico.
No necesariamente, aunque está diseñada para mejorar la confiabilidad de la red.
Los cortes pueden ocurrir por daños externos, fallas de equipos u otras contingencias. El sistema en anillo permitirá fortalecer la distribución y preparar la infraestructura para una mayor demanda, pero no significa que todas las interrupciones eléctricas desaparecerán.