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El Gobierno de Ecuador sostiene que mantener a la baja la gasolina y el diésel, mientras el petróleo y sus derivados enfrentan presiones al alza en el mercado internacional, busca “mantener el dinamismo de la economía” y beneficiar a las familias. Juan Carlos Blum, ministro de Ambiente y Energía, explicó este 11 de septiembre de 2026 la razón detrás del ajuste que comenzará a regir desde este sábado 12 a escala nacional.
La reducción será de tres centavos por galón: la gasolina Extra y Ecopaís pasará de 3,242 a 3,212 dólares, mientras el diésel prémium bajará de 3,181 a 3,151 dólares. El movimiento completa tres meses consecutivos de disminuciones y ocurre, según Blum, en un escenario contrario al comportamiento internacional de los combustibles.
La explicación está en cómo Ecuador está trasladando, y limitando, las variaciones internacionales hacia el mercado interno. Blum recordó que en agosto se modificó provisionalmente la metodología utilizada para determinar los precios y señaló que ese esquema se mantendrá hasta diciembre o enero, a la espera de una normalización del escenario internacional.
El funcionario sostuvo que el petróleo WTI, referencia para Ecuador, se mantiene al alza y que los precios internacionales de los derivados han registrado incrementos incluso mayores. Frente a ese escenario, aseguró que el Gobierno mantiene los precios internos a la baja para “mantener el dinamismo de la economía y beneficiar a cada una de las familias ecuatorianas”.
La afirmación oficial tiene una dimensión cotidiana. El precio del diésel, por ejemplo, no afecta únicamente a quien conduce un vehículo que utiliza ese combustible. También forma parte de los costos del transporte de carga, distribución de alimentos, movilización de productos y determinadas actividades industriales. Una variación sostenida puede recorrer esa cadena hasta llegar al precio final que paga el consumidor.
El comportamiento de los precios locales no replica automáticamente lo que sucede con el petróleo internacional. Ecuador utiliza un sistema de fijación con reglas que limitan cuánto pueden variar determinados combustibles en cada período mensual.
El mecanismo fue modificado nuevamente en agosto para responder a un mercado internacional particularmente volátil. Esto permite entender por qué una subida de las referencias externas no necesariamente significa que la gasolina Extra, Ecopaís o el diésel tengan que aumentar inmediatamente en la misma proporción dentro del país.
EL COMERCIO explicó el 8 de septiembre de 2026 que el ajuste de septiembre completaría tres meses consecutivos de reducciones y que la disminución acumulada alcanzaría 10 centavos por galón desde junio. La publicación también detalló que las modificaciones introducidas por el Gobierno establecieron condiciones para amortiguar las variaciones del mercado internacional.
Para un conductor, los tres centavos de septiembre significan 30 centavos menos al comprar 10 galones de Extra o Ecopaís frente al período anterior. En 100 galones, la diferencia alcanza tres dólares. El efecto individual es limitado, pero adquiere mayor peso en actividades que consumen combustibles de forma intensiva y recurrente.
El nuevo período de precios comienza además después de reportes de menores entregas en determinadas estaciones. Eduardo Racines, viceministro de Hidrocarburos, aseguró que existe suficiente producto para cubrir la demanda y descartó problemas de abastecimiento nacional.
Según el funcionario, Ecuador dispone actualmente de más de 45 millones de galones de combustibles. Más de 11 millones están almacenados en la terminal El Beaterio, en el sur de Quito, listos para despacho, mientras otros 19 millones se encuentran en Pascuales, en Guayas.
La información complementa lo reportado por Petroecuador esta semana. La estatal informó que entre el 1 y el 7 de septiembre despachó 61,3 millones de galones desde sus 10 terminales de productos limpios y aseguró que mantiene el suministro nacional con normalidad.
Mientras se aplican las nuevas condiciones para los combustibles, Petroecuador también busca recuperar su producción. Sebastián Maag Pardo, gerente general de Petroecuador, informó que el bloque 43 recuperó cerca de 40 000 barriles diarios después de una falla en un fusible que provocó un apagado de emergencia y afectó varios pozos.
La petrolera estatal alcanza actualmente una producción cercana a 370 000 barriles diarios. Para septiembre prevé superar un promedio de 375 000 barriles diarios y registrar picos cercanos a 385 000 hacia finales del mes.
Los precios de la gasolina Extra, Ecopaís y el diésel que entrarán en vigencia este 12 de septiembre se mantendrán hasta el 11 de octubre, cuando corresponderá una nueva revisión bajo las condiciones que entonces presenten el mercado internacional y el mecanismo de fijación vigente.
El proyecto beneficiará a más de 240 000 habitantes del norte y nororiente de Quito.
El área de influencia incluye Ponceano, Comité del Pueblo, Carcelén, Kennedy, San Isidro del Inca, Zámbiza, Llano Chico, Llano Grande y Calderón, además de otros sectores cercanos.
Busca aumentar la capacidad y confiabilidad del suministro eléctrico ante el crecimiento de la demanda.
La nueva línea de transmisión conectará las subestaciones Cristianía y Gualo mediante un sistema en anillo. Esto permitirá fortalecer la red que abastece a una zona donde continúa aumentando la presencia de viviendas, comercios e industrias.
La inversión supera los 2,8 millones de dólares.
La obra contempla aproximadamente cinco kilómetros de línea de transmisión de 138 kilovoltios y 29 estructuras metálicas. También incluye trabajos para integrar la infraestructura con la Subestación Cristianía.
La línea registra un 98 % de avance, pero todavía no existe una fecha oficial para su operación completa.
Según el ministro Juan Carlos Blum, la Subestación Cristianía alcanza un 80 % de ejecución. El boletín oficial no precisa cuándo finalizarán todos los trabajos necesarios para integrar plenamente la nueva infraestructura al sistema eléctrico.
No necesariamente, aunque está diseñada para mejorar la confiabilidad de la red.
Los cortes pueden ocurrir por daños externos, fallas de equipos u otras contingencias. El sistema en anillo permitirá fortalecer la distribución y preparar la infraestructura para una mayor demanda, pero no significa que todas las interrupciones eléctricas desaparecerán.