
El Gobierno de Daniel Noboa explicó este viernes 26 de septiembre de 2025 a dónde va el dinero que era destinado para el subsidio al diésel; son 1 100 millones de dólares que se redistribuyen, según se explica, a “apoyos directos” a la ciudadanía.
El 12 de septiembre, día en que se emitió el Decreto Ejecutivo que eliminaba el subsidio al diésel, el Gobierno dispuso la creación del Programa de Redistribución de Recursos.
El objetivo de este programa es redistribuir los 1 100 millones que se destinaban al subsidio al diésel a “apoyos directos para la ciudadanía”.
Se trata de incentivos sociales y productivos de forma inmediata y transparente.
“El propósito es fortalecer al sector del transporte, aliviar la economía de las familias dedicadas al agro y apoyar a los hogares de adultos mayores y personas con discapacidad mediante la devolución del IVA”, indicó la Presidencia de Daniel Noboa.
El Gobierno ha entregado 81 630 Bonos Raíces. Este es un incentivo destinado a pequeños productores agrícolas, consiste en un desembolso de 1 000 por beneficiario.
La meta del Gobierno es alcanzar a 100 000 productores en todo el país. Para esto ya se ha invertido un total de 81,63 millones de dólares.
Tras la eliminación del subsidio al diésel, el Gobierno también entregó incentivos a los transportistas.
Hasta el momento, se ha destinado 10,5 millones de dólares al transporte distribuidos en tres segmentos:
“El presidente Noboa fue claro en su disposición, no existirá subida de pasajes. De esta manera, este apoyo corresponde a un incentivo directo para cubrir los costos operativos de sus unidades”, señaló la Presidencia.
Además, está el programa Nuevo Transporte, que impulsa la renovación de los vehículos con un bono de hasta 23 000 dólares por chatarrización voluntaria y créditos de BanEcuador al 9 %.
Este bono está disponible para taxis, buses, camionetas, camiones y furgonetas.
El Servicio de Rentas Internas (SRI) devolvió 130 millones de dólares a más de 500 000 adultos mayores y personas con discapacidad.
Además, se acreditó 36 millones de dólares a 1 400 constructores.
Tras explicar la redistribución del dinero que se destinaba al subsidio al diésel; el Gobierno señaló que esta no fue una decisión “sencilla”, pero sí “responsable”.
El Gobierno sostiene que esta medida puso fin a un esquema que beneficiaba al crimen organizado.