
Los bonos soberanos de Ecuador registraron una fuerte caída este lunes 17 de noviembre de 2025 después de la derrota que sufrió el presidente Daniel Noboa en el Referendo y Consulta Popular, que impulsaba una Asamblea Constituyente para reemplazar la Constitución vigente y alinearla con su proyecto político y económico.
Bonos de Ecuador y derrota de Daniel Noboa
Un bono soberano es un préstamo que un país, como Ecuador, pide a inversionistas. El Gobierno emite estos bonos para obtener financiamiento y promete devolverlo en una fecha fija con intereses. Cuando su precio sube, muestra mayor confianza del mercado en la estabilidad económica y política del país; cuando baja, revela preocupación por el rumbo económico o los acontecimientos políticos nacionales.
El bono soberano con vencimiento en 2035 cayó hasta 3,4 centavos de dólar, al pasar de 80,509 al cierre del viernes a 77,129 en la mañana de este lunes. Esto representa una caída del 4,2 %, según datos de Bloomberg.
Posteriormente, el título recuperó parte del terreno perdido y se ubicó en 78,447, equivalente a un retroceso de 2,56 % respecto al inicio del día.
Los bonos ecuatorianos al 2035 habían mostrado una tendencia positiva desde la reelección de Daniel Noboa para el período 2025-2029 en los comicios de abril. En ese momento, el valor del papel era de 44,314, lo que implica un crecimiento acumulado del 77,03 % hasta su precio actual, señaló EFE.
Este repunte se atribuye a las reformas económicas y al ajuste fiscal aplicados por el Gobierno dentro del programa crediticio con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por 5 000 millones de dólares para el período 2024-2028.
Entre las medidas económicas destacan el aumento del IVA del 12 % al 15 %, el despido de 5 000 funcionarios públicos y la eliminación de subsidios a las gasolinas más utilizadas y al diésel. Este último punto desencadenó protestas del movimiento indígena que se extendieron por un mes.
Noboa pidió a la población decidir si debía reemplazarse la Constitución del correísmo. Alegó que el texto vigente limitaba su capacidad para enfrentar al crimen organizado con mayor severidad, atraer inversión extranjera y flexibilizar el mercado laboral.
Los ecuatorianos rechazaron de manera contundente el cambio constitucional: 61,66 % votó por el No y 38,34 % por el Sí.
El referendo también consultaba la autorización para instalar bases militares extranjeras, reducir la Asamblea Nacional de 151 a 73 miembros y eliminar el financiamiento público a partidos políticos. En todas las preguntas, el No se impuso como un voto de inconformidad frente al Gobierno.
Información externa: Daniel Noboa
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