
El 24 de junio de 2026, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió el norte de Japón. El epicentro se localizó frente a la prefectura de Iwate, a una profundidad de 50 kilómetros, según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). Este movimiento telúrico se sintió incluso en Tokio, capital del país.
La prefectura de Iwate es conocida por ser una de las zonas más activas del planeta en términos sísmicos. Forma parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas y se concentra buena parte de la actividad sísmica mundial.
El terremoto en Japón ocurre en un contexto internacional marcado por intensa actividad sísmica. Horas antes, un sismo de magnitud 7,1 sacudió la costa central de Venezuela, sintiéndose con fuerza en Caracas. Allí, cientos de personas evacuaron edificios y las autoridades desplegaron organismos de emergencia para evaluar daños y atender posibles afectaciones.