
El candidato izquierdista Roberto Sánchez denunció este martes, 23 de junio de 2026, sin aportar pruebas, que hay “un fraude en desarrollo” en las elecciones presidenciales de Perú.
Además, anticipó que no reconocerá a su rival, la derechista Keiko Fujimori, como presidenta del país, quien lo aventaja en el conteo de votos de la segunda vuelta, indica EFE.
Durante una rueda de prensa, Sánchez argumentó su solicitud de anular la votación en el exterior.
Consideró que se vulneró la norma electoral al cambiarse para la segunda vuelta y la protección de los votos hasta su llegada a Lima. Esto podría revertir los resultados y hacerlo ganador, ya que ha sido el más votado en el territorio nacional.
Con el escrutinio al 99,71 %, Fujimori tiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Sánchez, con una diferencia entre ambos de 40 468 votos.
Sin embargo, los porcentajes se invierten si se restan los votos del exterior. En ese caso, Sánchez logra el 50,11 % de los válidos con 40 925 sufragios más que Fujimori, quien registra el 49,88 %.
Sánchez sostiene que se afectó “gravemente” la votación en el exterior. Esto ocurrió al exonerar a los consulados de remitir digitalmente los resultados y enviar físicamente las actas hasta Lima para ser escrutadas.
Esta decisión provino del Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido por el canciller Carlos Pareja, a quien la izquierda considera cercano al fujimorismo.
El líder del partido Juntos por el Perú, que se postuló en nombre del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), también denunció que el traslado de las actas a Lima se realizó supuestamente sin garantías para evitar manipulaciones.
A pesar de que ni Sánchez ni su partido se habían mostrado en contra de esta disposición antes de las elecciones, él afirmó que “en esa afectación ha ocurrido una manipulación de esa votación en beneficio del partido Fuerza Popular”. Además, consideró que esta irregularidad deviene en un fraude en desarrollo.
Sánchez pidió al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que detenga esta acción debido a la transgresión normativa. Afirmó: “si el JNE no resuelve en atención a la seguridad jurídica, ese fraude se habrá consumado”.
Asimismo, advirtió que no reconocerán el gobierno de Fujimori y llamaron a movilizarse para defender la democracia, de acuerdo con EFE.
Consultado sobre las pruebas para sostener su denuncia de fraude, Sánchez mencionó que la disposición que evitó transmitir los resultados del exterior es “la prueba evidente y fáctica”.
También indicó que Juntos por el Perú presentó una denuncia constitucional contra el canciller con el objetivo de inhabilitarlo por diez años y procesarlo por un delito contra la voluntad popular.
Sin embargo, el funcionario rechazó estas acusaciones, afirmando que solo cumplió funciones logísticas y consulares en coordinación con los organismos electorales.
Con información de EFE