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El presidente Nayib Bukele aseguró que El Salvador dejó atrás el control territorial de las pandillas y afirmó que el país se convirtió en “el más seguro del hemisferio”. En este contexto, el mandatario sostuvo que, antes de su administración, las estructuras criminales coexistían con el Estado y ejercían poder en gran parte del territorio salvadoreño.
Bukele defendió las medidas de seguridad implementadas por su gobierno durante un acto en Antiguo Cuscatlán, donde inauguró una nueva sede de la Fiscalía General. Allí afirmó que las pandillas están “casi vencidas” y rechazó las acusaciones de autoritarismo. “Acá no hay dictadura”, declaró el presidente salvadoreño, al tiempo que destacó el trabajo conjunto entre la Fiscalía, la justicia y las fuerzas de seguridad.
Bukele proclamó victoria contra las pandillas. El Mandatario afirmó que la llamada “guerra” contra las pandillas permitió recuperar gran parte del territorio que, según dijo, permanecía bajo control de grupos criminales. Bukele señaló que esas estructuras dominaban “más o menos el 80% del territorio” y aseguró que ahora el país avanza hacia convertirse en una de las naciones “con mayor respeto a la ley y al orden en el mundo”.
El régimen de excepción se mantiene vigente desde el 27 de marzo de 2022. Desde entonces, las autoridades registran cerca de 91 mil detenidos en operativos contra las pandillas. Bukele reconoció que miles de personas inocentes recuperaron su libertad después de ser arrestadas durante esos procedimientos, aunque insistió en que las acciones resultaron necesarias para recuperar la seguridad.
La estrategia de seguridad ha recibido respaldo de buena parte de la población debido a la reducción de homicidios y otros delitos violentos. Bukele incluso proclamó oficialmente la victoria sobre las pandillas y sostuvo que El Salvador vive una transformación sin precedentes en materia de seguridad.
Tras declarar la victoria contra las pandillas, Bukele anunció una nueva etapa en su gobierno enfocada en combatir la corrupción, el contrabando, la evasión fiscal y las estafas. El presidente también mencionó otros problemas como la contaminación ambiental y aseguró que fortalecerá los controles tanto en instituciones públicas como en empresas privadas.
El Mandatario, que gobierna desde 2019 y logró la reelección en 2024 con amplia mayoría, reafirmó su intención de mantener una política de “ley y orden” en todo el país. Según explicó, el Estado concentrará ahora sus esfuerzos en delitos económicos y actos de corrupción.
No obstante, las medidas impulsadas por el gobierno salvadoreño continúan generando debate dentro y fuera del país. La oposición cuestiona la falta de transparencia sobre la situación de los detenidos y critica la reserva de información relacionada con los reclusos bajo el actual mandato presidencial.
Organizaciones de derechos humanos también mantienen observaciones sobre el régimen de excepción. Estos organismos denuncian presuntas capturas sin orden judicial y reportan cuestionamientos por muertes bajo custodia estatal. Mientras tanto, varios países de América Latina observan el modelo de seguridad salvadoreño e incluso analizan replicar parte de esa política en sus territorios.