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El Ejecutivo del presidente Javier Milei bloqueó este jueves 23 de abril de 2026 el acceso a todos los periodistas acreditados en la Casa Rosada, sede del Gobierno de Argentina. Según el secretario de Comunicación, Javier Lanari, esta medida busca “garantizar la seguridad nacional”. La decisión se produjo tras una denuncia presentada contra dos periodistas por filmar dentro del edificio.
El Gobierno argentino deshabilitó el registro de huellas dactilares que permitía el ingreso a unos 60 corresponsales de distintos medios nacionales y extranjeros. La denuncia fue interpuesta contra Luciana Geuna e Ignacio Salerno, de la señal televisiva local TN, por una supuesta violación de seguridad en la Casa Rosada. Esto ocurrió después de que se emitiera una filmación de zonas del edificio gubernamental.
Lanari expresó en su cuenta de X que “la decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados en Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar, a cargo de la custodia presidencial, por espionaje ilegal”. Además, enfatizó que “el único fin es garantizar la seguridad nacional”.
La tradicional sala de prensa de la Casa Rosada permanece cerrada. Muchos periodistas locales describieron este hecho como inédito, resaltando que estuvo habilitada y funcionó incluso durante la última dictadura cívico-militar en el país, entre 1976 y 1983.
Tatiana Scorciapino, periodista del diario Tiempo Argentino y acreditada en la Casa de Gobierno, comentó a EFE que ella y sus colegas se enteraron de la decisión gubernamental al intentar ingresar en la mañana del jueves al edificio, ubicado en la Plaza de Mayo, en el centro de Buenos Aires. “Hasta el momento, no tuvimos ninguna comunicación oficial sobre por qué la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, hermana y mano derecha del presidente, decidió prohibir el ingreso a los periodistas y cerrar arbitrariamente la sala”, afirmó Scorciapino.
La comunicadora consideró que se trata de un ataque del Gobierno no solo contra la prensa, sino también contra “la ciudadanía y su derecho al acceso a la información”. Desde poco después de su asunción en diciembre de 2023, Milei ha apuntado de forma incesante contra la prensa argentina. La responsabiliza de un intento de desestabilización y de una campaña negativa en contra de su gestión.
En decenas de publicaciones diarias, Milei repite la sigla “Nolsalp”, que significa “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. Esta frase ha generado preocupación entre los defensores de la libertad de expresión y ha intensificado el debate sobre el papel del periodismo en la democracia argentina.