
Las autoridades marroquíes intentan frenar la llegada de jóvenes a las localidades del norte del país cercanas a la frontera con Ceuta.
Esto ocurre mediante inspecciones en transportes públicos y carreteras, según confirmaron fuentes policiales a EFE.
Agentes marroquíes se desplegaron en estaciones de tren y autobuses que conectan con el norte del país.
Estos controles buscan evitar los viajes de jóvenes sospechosos de intentar cruzar la frontera ceutí, en medio de la peor crisis migratoria entre Marruecos y España en los últimos cinco años.
En Rabat, policías y fuerzas auxiliares protegen las entradas a la estación de trenes con destino a Tánger (norte). Impiden el paso a jóvenes que podrían ser sospechosos de intentar cruzar la frontera. Estos controles se repiten en otras ciudades del país, como constató EFE.
En las carreteras que conducen a las localidades cercanas a Castillejos, fronteriza con Ceuta, también se han intensificado los controles.
Esto busca evitar el paso de grupos de jóvenes que intentan llegar a pie a la zona. En las proximidades de Tánger, varios grupos que caminaban por los márgenes de la carretera se dispersaron y se ocultaron en bosques cercanos para esquivar la presencia policial.
La multitud continúa llegando a Fnideq (Castillejos). Horas después del inicio de la llegada masiva, miles de personas, en su mayoría jóvenes, se suman a una columna que alcanza los cinco kilómetros que separan el centro de la frontera con el enclave español.
A pesar de que Marruecos confirmó un acuerdo con el Gobierno de España para repatriar rápidamente a las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta, el flujo no se ha detenido.
Los inmigrantes siguen llegando a pie, en moto o en coche, procedentes de todo Marruecos. Muchos visten ropa deportiva y liviana para correr o lanzarse al mar si es necesario.
El efecto llamada se ha multiplicado y la policía marroquí está desbordada, según pudo constatar EFE en la zona fronteriza. Sin embargo, Marruecos no ha ofrecido cifras oficiales sobre el número de detenidos, rescatados o ahogados en el mar durante esta crisis.
Con información de EFE