
Este lunes 29 de junio, Francia, Reino Unido y otros países europeos instaron a Israel a detener la expansión de sus asentamientos en Cisjordania durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.
El embajador francés ante la ONU, Jérôme Bonnafont, leyó una declaración conjunta en representación de Reino Unido, Grecia, Dinamarca y Letonia. En su declaración, Bonnafont afirmó: “Pedimos al Gobierno israelí que ponga fin a la expansión de los asentamientos y de los poderes administrativos, que garantice la rendición de cuentas por la violencia de los colonos y que investigue las denuncias contra las fuerzas israelíes”.
El debate en el Consejo se centra en el cumplimiento de una resolución que condena explícitamente las actividades de asentamiento en el territorio palestino ocupado. Bonnafont lamentó: “Sin embargo, el Gobierno israelí sigue afianzando su control sobre el territorio palestino ocupado”.
Los cinco países europeos expresaron su “profunda preocupación” por los recientes acontecimientos en Cisjordania y rechazaron “todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus del territorio palestino ocupado”. Según explicaron, los planes israelíes dividirán Cisjordania en dos partes y separarán aún más Jerusalén Este. Esto, según ellos, constituiría un ataque “deliberado y directo contra la viabilidad y la continuidad de un Estado palestino independiente y soberano”.
Además, exigieron a Israel permitir la entrada de la ONU, Unrwa (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos) y ONG internacionales para llevar a cabo operaciones humanitarias. Subrayaron también la necesidad de un proceso político que conduzca a una solución duradera al conflicto donde coexistan dos Estados.
Con información de EFE