El Ministerio de Educación de Irán anunció este lunes 3 de abril de 2023 que expulsará de los centros educativos a todas aquellas personas que no cumplan con el código de vestimenta islámico. Las autoridades ponen mayor énfasis en el uso hiyab, así como en la “cultura de la castidad”, entre las estudiantes.
Teherán señala la necesidad de “familiarizar” e “institucionalizar” el uso del hiyab y esta “cultura de la castidad”. Por esos motivos dio a los centros educativos la tarea de interiorizar entre el alumnado estos dos conceptos, según el comunicado de Educación que recoge la agencia de noticias Mehr.
“Tener una visión más amplia de los componentes culturales y las formas de institucionalizarlos, incluido el tema del hiyab y la castidad, es uno de los desafíos más importantes en el sistema intelectual y cultural”, dice el texto.
‘Normas’ para estudiantes
Educación fijó una serie de normas de obligado cumplimento en los centros. En ellas solicitó a los responsables de los mismos y a los docentes colaboración, no solo en la difusión de estas ideas sobre el hiyab y la castidad como valores fundamentales de la sociedad iraní, sino también para vigilar que su cumplen.
La enseñanza de la sharia -Ley islámica- sobre la castidad y el hiyab, promueve un “discurso positivo” y un “pensamiento hermoso” acerca de su uso. Explicar el “estilo de vida islámico iraní” o familiarizar a los estudiantes con los “programas destructivos” y las “conspiraciones” de Occidente, son algunas de las normas que Teherán fijó para los centros educativos.
El caso de Mahsa Amini
La nueva imposición de las autoridades iraníes es en respuesta a las protestas que estallaron en septiembre de 2022. En ese entonces miles de personas se manifestaron para desafiar las estrictas normas de vestimenta impuestas por los ayatolás, después de que la joven Mahsa Amini muriera en dependencias policiales. La víctima fue arrestada por presuntamente llevar mal puesto el velo.
El código de vestimenta de las mujeres se ha convertido en fuente de un intenso debate dentro de la sociedad iraní. Incluso, los sectores más tradicionalistas amenazaron con tomar medidas si el Gobierno no ponía freno a una supuesta relajación de las normas, en especial en las grandes ciudades.
En paralelo a la publicación de esta declaración, el ministro de Educación, Yousef Noori, presentó su dimisión, siendo aceptada por el presidente iraní, Ebrahim Raisi. Según trascendió, la medida está relacionada con el retraso en los pagos de los salarios, a poco más de dos semanas para el Año Nuevo persa.
Raisi nombró al decano de la Universidad Farhangian, Reza Moradsahraei, como nuevo encargado de Educación, mientras que solicitó al primer vicepresidente Mohammad Mokher, que investigue cualquier posible irregularidad tras el retraso de los pagos a los docentes, informa la agencia de noticias Irna.
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