
Cientos de altos cargos iraníes y extranjeros rindieron homenaje este viernes, 3 de julio de 2026, al asesinado líder supremo de Irán, Alí Jameneí.
Esta ceremonia de despedida marca el inicio de los mayores funerales en la historia de la República Islámica, que se extenderán a cinco ciudades de Irán e Irak durante seis días. Este evento ocurre cuatro meses después del asesinato de Jameneí por Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero, indica EFE.
Detalles del funeral
De acuerdo con EFE, el féretro del religioso, ahora conocido como “líder mártir”, se hizo público pasada la medianoche entre sollozos de sus seguidores y pétalos de flores.
El ataúd, envuelto en una bandera iraní y adornado con un turbante negro, símbolo de los descendientes de Mahoma, fue llevado a la mezquita Mosala de Teherán. Junto al ataúd, se encontraban los féretros de cuatro familiares asesinados, incluyendo su nieta de tres años.
Desde primera hora de la mañana, una procesión de mandatarios como los primeros ministros de Pakistán y Armenia, así como los presidentes de Irak, Tayikistán y Georgia, desfiló ante los féretros para presentar sus respetos.
Sin embargo, esta presencia internacional es menor que la registrada en los funerales del fallecido presidente Ebrahim Raisí en 2024. Solo Catar y Omán enviaron representantes oficiales del Golfo Pérsico, lo que refleja las tensiones tras la guerra.
Las autoridades iraníes expresaron su dolor ante el ataúd. El presidente Masud Pezeshkian lloró junto al presidente del Parlamento y el jefe del Poder Judicial.
Además, altos mandos militares renovaron su lealtad a la Revolución Islámica. El general Amir Hatami prometió que el país “vengará la sangre del líder mártir”.
La capital iraní se encuentra en estado de máxima alerta con una fuerte presencia policial.
Los vuelos sobre Teherán están limitados y se ha establecido un perímetro de seguridad de un kilómetro y medio alrededor de Mosala. Este dispositivo es el más grande en la historia del país tras el asesinato de Jameneí y otros altos cargos durante la guerra.
Tras la jornada inicial, se realizará un velorio en la mezquita Mosalla durante el fin de semana. El lunes, el cortejo recorrerá la capital; el martes, el funeral se trasladará a Qom; el miércoles a Irak; y finalmente, Jameneí será enterrado en Mashad, en el mausoleo del imán Reza.
Se prevé que alrededor de 20 millones de personas asistan solo en Teherán para despedir a Jameneí, superando los 10 millones que asistieron al funeral del fundador Ruholá Jomeiní en 1989.
A pesar del apoyo mostrado durante los funerales, muchos iraníes están descontentos con la República Islámica. Buscan libertades y no olvidan la represión sufrida durante las protestas de enero que causaron más de 7 mil muertos, según ONGs extranjeras.
Cuando se anunció su muerte en febrero, se escucharon celebraciones desde numerosas ventanas en Teherán con gritos como “¡Jameneí ha muerto!”.
Con información de EFE