
El caso de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano que murió tras un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas, ha generado controversia.
Los tres hombres que viajaban con él negaron que Salgado intentara arrollar al oficial, según lo afirmó su abogado, Hugo Balderas.
Los testigos, Víctor Salgado Araujo, hermano de Lorenzo, y sus compañeros de trabajo Daniel Tirado Pantoja y José Trinidad Rojas, todos migrantes, permanecen recluidos en un centro de detención en Conroe, Texas.
Durante una rueda de prensa en Houston, Balderas aseguró: “No tengo ninguna duda de que están diciendo la verdad”.
El abogado destacó que los tres hombres reiteraron que ningún agente se colocó delante del vehículo ni estuvo en su trayectoria. Por lo tanto, rechazó la versión oficial que indica que Salgado intentó arrollar a uno de los oficiales.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del cual forma parte ICE, los agentes intentaron interceptar el vehículo que manejaba Salgado como parte de un operativo dirigido para arrestar a un migrante en situación irregular.
El Gobierno afirmó que Salgado ignoró las instrucciones de los agentes y chocó su carro contra el vehículo de ellos, llevando a uno a disparar “en defensa propia”. Sin embargo, los testigos contradijeron esta versión.
La congresista Sylvia García, cuyo distrito incluye el barrio mayoritariamente latino donde ocurrió el incidente, también se pronunció.
Ella aseguró que ni Lorenzo ni su hermano Víctor eran el objetivo del operativo. García mencionó que el director interino de ICE, David Venturella, le explicó que los agentes interceptaron la camioneta porque creían que viajaba una persona con una orden administrativa de detención.
García subrayó que ninguno de los agentes presentes durante el incidente llevaba una cámara corporal. La Oficina del Inspector General del DHS lidera la investigación federal sobre el tiroteo. Además, el FBI abrió pesquisas sobre la supuesta agresión de Salgado contra los agentes.
La Fiscalía del condado de Harris también inició una investigación sobre la muerte del migrante. El fiscal Sean Teare ha denunciado la falta de acceso adecuado a la información necesaria para llevar a cabo su trabajo.
Este año al menos seis personas han muerto por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos.
Con información de EFE