
La crisis ambiental en el Golfo de México escala tras la confirmación de que el derrame de hidrocarburos detectado a inicios de marzo ha generado, hasta la fecha, más de 825 toneladas de residuos contaminantes. Según EFE, el Gobierno de México informó este lunes que el crudo continúa recalando de forma intermitente en las costas, afectando gravemente los ecosistemas de Veracruz, Tamaulipas y Tabasco.
Según un comunicado conjunto de las autoridades ambientales y energéticas, las labores de recolección han permitido retirar 785 toneladas de hidrocarburos en playas y 40,6 toneladas directamente del mar. El operativo de limpieza se extiende ya por más de 630 kilómetros de litoral, abarcando la atención de 39 playas, un manglar y un estero, zonas de alta sensibilidad biológica.
Según informa EFE, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) anunció que ha interpuesto una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por posibles delitos ambientales. El objetivo es deslindar responsabilidades y determinar si el origen del vertido responde a fallas en infraestructura operativa o a causas externas.
Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó el hallazgo de emanaciones naturales —conocidas como chapopoteras— frente a las costas de Coatzacoalcos. No obstante, la petrolera estatal mantiene inspecciones exhaustivas en sus instalaciones estratégicas de la región. Actualmente, se revisan los ductos de los complejos Akal C y Akal H, cuyos resultados técnicos se harán públicos al concluir las auditorías de campo.
Para contener el avance del crudo, las autoridades han desplegado un operativo que incluye a más de 3 000 elementos humanos. En la zona de Cantarell se han instalado barreras de contención especializadas, apoyadas por seis embarcaciones y un dron submarino encargado de monitorear el lecho marino y detectar posibles fugas no visibles desde la superficie.
Además de las labores mecánicas de dispersión mediante chorros de agua, el Gobierno Federal anunció una partida de 35 millones de pesos (aproximadamente dos millones de dólares) destinada a apoyar a las comunidades costeras, cuya economía —basada principalmente en la pesca y el turismo— se ha visto paralizada por la contingencia, reportó EFE.
El material recolectado ha sido descrito como “intemperizado”, lo que sugiere que el hidrocarburo ha estado expuesto al ambiente por un tiempo considerable, alterando sus propiedades físicas y dificultando su extracción de la arena y los manglares. Según EFE, organizaciones ambientalistas han expresado su preocupación por el impacto a largo plazo en las especies marinas y la calidad del agua en una de las regiones petroleras más activas del continente.
Las autoridades mantienen la alerta en el litoral y han solicitado a la población evitar el contacto con los residuos que continúen llegando a las playas, mientras se completa el peritaje definitivo sobre las causas de este desastre ecológico.
Con información de EFE
Información externa Derrame de petróleo