Chile confirma su primer caso de variante Ómicron
Salario de profesores en Venezuela llega a USD 11
Decisión judicial avala a comerciantes informales en…
1 100 puestos de vacunación contra covid-19 habilita…
‘Termine de bañarse’: jueza regaña a abo…
Lluvias se prevén para las tardes del feriado quiteño
Guarderas dice que, si continúan desmanes, analizará…
Feria de emprendimientos se desarrolla en el parque …

Los dramáticos cambios en la vida cotidiana en China desde la epidemia del SRAS

Existen puntos de control de temperatura en aeropuertos y estaciones de tren en todo el país y han extendido las largas vacaciones por dos días. Foto: EFE

Existen puntos de control de temperatura en aeropuertos y estaciones de tren en todo el país y han extendido las largas vacaciones por dos días. Foto: EFE

El auge de los viajes ha complicado los esfuerzos para controlar la propagación del nuevo coronavirus, y las autoridades chinas instaron a los ciudadanos el martes a retrasar los viajes al extranjero. Foto: EFE

Un nuevo coronavirus que se originó en el centro de China ya mató a 259 personas e infectó aproximadamente a otras 12 000, provocando recuerdos del brote de SRAS ocurrido hace casi dos décadas.

El Síndrome Respiratorio Agudo Severo, que también comenzó en China, mató a casi 800 personas en todo el mundo en 2002-2003, y el gobierno chino recibió una condena por intentar encubrir el brote.

Pero los dramáticos cambios en el estilo de vida significan que esta epidemia tiene características propias. Aquí se detallan cinco formas en que la vida en China ha cambiado desde el SRAS.

Auge de los viajes
El aumento de los ingresos ha convertido a China en la mayor fuente mundial de turistas en la última década, según la Organización Mundial del Turismo, al punto que los turistas chinos son una gran fuente de ingresos para muchos países.

Los ciudadanos chinos hicieron casi 150 millones de viajes al extranjero en 2018, casi diez veces los 16,6 millones realizados en 2002, según cifras del ministerio de turismo. El auge de los viajes ha complicado los esfuerzos para controlar la propagación del nuevo coronavirus, y las autoridades chinas instaron a los ciudadanos el martes a retrasar los viajes al extranjero.

Existen puntos de control de temperatura en aeropuertos y estaciones de tren en todo el país y han extendido las largas vacaciones por dos días. Foto: EFE

Redes sociales
La población conectada en China creció de 68 millones en 2003 a 829 millones en 2018, según la autoridad nacional de ciberseguridad.

La popularidad de las plataformas de redes sociales Weibo y WeChat ha alimentado la divulgación de información errónea y memes, con usuarios que se conectan para compartir remedios falsos para el virus y avergonzar a los funcionarios ineptos.

Internet también se ha convertido en un campo de batalla entre las autoridades interesadas en mantener la estabilidad y los ciudadanos que alegan un encubrimiento. Ocho personas fueron reprendidas por la policía de Wuhan por supuestamente publicar afirmaciones falsas en WeChat de que el SRAS había resurgido en la ciudad.

Nación migrante
China se convirtió en un país mayoritariamente urbano en 2011, y la población de migrantes internos del país casi se duplicó entre 2005 y 2018 para llegar a más de 240 millones, según la Oficina Nacional de Estadísticas.

Cada año, la mayor afluencia de viajes del mundo tiene lugar en China, cuando los trabajadores regresan a casa para el Año Nuevo Lunar desde las ciudades donde trabajan. La coincidencia del brote de coronavirus y el período del Festival de Primavera ha complicado los esfuerzos para controlar su propagación.

Las autoridades han establecido puntos de control de temperatura en aeropuertos y estaciones de tren en todo el país y han extendido las largas vacaciones por dos días. Millones de trabajadores migrantes también están excluidos de los sistemas públicos de salud por estrictas normas de registro urbano.

El auge de los viajes ha complicado los esfuerzos para controlar la propagación coronavirus, y las autoridades chinas instaron a los ciudadanos el martes a retrasar los viajes al extranjero. Foto: EFE

Vigilancia
Con el creciente uso de internet y teléfonos inteligentes, el gobierno y las corporaciones capturan cada vez más datos sobre las acciones cotidianas de los chinos.

Pekin ha sido objeto de un creciente cuestionamiento por la vigilancia de alta tecnología, desde cámaras de seguridad con reconocimiento facial hasta aplicaciones utilizadas por la policía para extraer información personal de los teléfonos inteligentes en los puntos de control. La autoridad ferroviaria de China dijo el jueves que había establecido un equipo dedicado para analizar datos y rastrear los contactos de pasajeros de trenes infectados.

Comercio electrónico
En el momento del brote de SRAS, los consumidores chinos compraban casi exclusivamente en tiendas físicas y centros comerciales, con solo el 0,07% de las compras en 2003 realizadas en línea, según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial.

Ahora, el comercio electrónico y las aplicaciones de entrega local se han convertido en algo común en las ciudades chinas, y los ciudadanos preocupados por el coronavirus pueden optar por comprar en línea en lugar de pisar tiendas abarrotadas.

Suplementos digitales