
El terremoto en Venezuela del 24 de junio de 2026 causó devastación y angustia, especialmente entre los venezolanos radicados en Ecuador.
Estos compatriotas viven con incertidumbre por sus familiares desaparecidos y enfrentan dificultades para comunicarse con ellos. Las ciudades más afectadas, como Caracas y La Guaira, enfrentan una grave crisis.
Luis Magallanes, vocero de la diáspora venezolana en Ecuador, enfatizó que la prioridad es salvar vidas y atender la emergencia.
Además, Magallanes alertó sobre la falta de comunicación en amplias zonas del país, especialmente en Caracas y La Guaira.
Esta situación dificulta ubicar a familiares desaparecidos. Además, reportó supermercados cerrados, escasez de alimentos y conatos de saqueos. También expresó su preocupación por el estado de los presos políticos y otros detenidos, al no conocer su estado tras el terremoto.
Eduardo Febres Cordero, dirigente de la comunidad venezolana en Ecuador, describió una situación alarmante ‘Caracas es un caos’.
Reportó el colapso de al menos 15 edificios y daños significativos en numerosas viviendas.
La ciudad enfrenta problemas graves de suministro de agua, gas, electricidad y telecomunicaciones. Además, crece la necesidad de herramientas para remover escombros e insumos médicos para atender a los heridos.
Febres Cordero también mencionó que La Guaira, que queda a 30 minutos de Caracas es una ciudad devastada. ‘Es como si hubiese caído una bomba atómica’.
Patricia Vega otra venezolana que reside en Quito compartió que sus contactos en Caracas informaron sobre edificios derrumbados y personas atrapadas entre los escombros.
La población está atemorizada por las constantes réplicas del sismo.
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Emerlys Medinas, una joven venezolana residente en Quito, expresó su preocupación por familiares en Caracas con quienes no ha podido establecer contacto desde el terremoto.
Medinas explicó sobre las personas se encontraban en una de las zonas más afectadas ya que aun se desconocen si fueron trasladadas a refugios o si resultaron afectados por la emergencia.
Como una ciudad en caos, con graves daños y colapso de servicios básicos.
Integrantes de la comunidad venezolana en Ecuador reportan edificios derrumbados, problemas de agua, electricidad, gas y telecomunicaciones, además de una creciente necesidad de asistencia humanitaria.
La falta de comunicaciones dificulta localizar a familiares desaparecidos.
Según representantes de la diáspora venezolana, las interrupciones en internet y telefonía afectan especialmente a Caracas y La Guaira, lo que impide conocer la situación de muchas personas.
Hay escasez de alimentos, servicios básicos afectados y preocupación por posibles saqueos.
Voceros de la comunidad venezolana indican que numerosos supermercados permanecen cerrados, existen dificultades para acceder a productos esenciales y aumenta la incertidumbre entre la población.
Porque sufrió una destrucción generalizada en infraestructura y viviendas.
Testimonios de venezolanos residentes en Ecuador describen la ciudad como devastada, con edificios colapsados y severos daños materiales que dificultan las labores de rescate y asistencia.
El paradero de familiares y de personas detenidas en Venezuela.
La falta de comunicación mantiene a muchas familias sin información sobre sus seres queridos, mientras persiste la preocupación por el estado de presos políticos y otros detenidos tras la emergencia sísmica.