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El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, aseguró que en su país se está gestando un golpe de Estado. El funcionario señaló directamente al expresidente Evo Morales como responsable de promover un proceso de desestabilización contra el Gobierno de Rodrigo Paz.
Aramayo hizo estas declaraciones durante una entrevista conjunta con el canciller argentino, Pablo Quirno, en la emisora argentina Radio Mitre. En ese espacio, afirmó que las protestas y movilizaciones en Bolivia buscan forzar la salida del presidente Paz. Además, sostuvo que dirigentes afines a Morales expresaron públicamente su objetivo de lograr la renuncia del mandatario.
Durante la entrevista, Aramayo afirmó que las acciones impulsadas por sectores cercanos a Morales constituyen un intento de derrocar a un Gobierno elegido democráticamente. “No tiene otro nombre quien por la fuerza quiere derrocar a un gobierno democráticamente elegido”, expresó.
El Canciller también criticó a grupos sindicales y organizaciones que, según dijo, mantienen estructuras de poder enquistadas desde hace décadas. Aseguró que el Gobierno boliviano ya esperaba una reacción de este tipo y reconoció que Bolivia necesita apoyo internacional para enfrentar la situación.
En ese contexto, destacó la cooperación de Argentina. Según Aramayo, la ayuda del país vecino resulta clave frente a la crisis política en Bolivia.
Por su parte, Quirno manifestó su preocupación por los hechos que ocurren en Bolivia. El canciller argentino responsabilizó a sectores opositores que, según afirmó, perdieron las elecciones y ahora intentan desestabilizar a un Gobierno que apenas lleva seis meses en funciones.
El funcionario argentino también confirmó que su país mantiene contactos con Estados Unidos e Israel para abordar la situación boliviana. Durante la conversación radial, aseguró al canciller boliviano que Argentina trabaja para brindar el mayor apoyo posible.
La Paz se mantiene como el departamento más afectado por las protestas. La región permanece incomunicada del resto del país desde hace 14 días debido a bloqueos organizados por sindicatos campesinos, con respaldo de la Central Obrera Boliviana y grupos afines a Morales.
Quirno además respondió a las declaraciones que Evo Morales realizó este martes en medios argentinos. El exmandatario denunció que dos aviones Hércules enviados desde Argentina trasladaron gases lacrimógenos y balines para apoyar operativos militares y policiales en La Paz.
El canciller argentino rechazó de forma categórica esas acusaciones. Afirmó que buscan generar tensión entre Bolivia y Argentina. También aclaró que las aeronaves se utilizaron para transportar alimentos destinados a ciudades afectadas por los bloqueos de carreteras.
Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Paz y plantean otras demandas relacionadas con aumentos salariales, abastecimiento de combustibles y reformas legales. El lunes, las protestas en La Paz derivaron en enfrentamientos, disturbios y saqueos. Además, se registraron agresiones contra periodistas, agentes de seguridad y ciudadanos que no participaban en las movilizaciones.