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La mañana del lunes, 9 de junio de 2025, el director de la Policía Nacional de Colombia, general Carlos Fernando Triana, y la fiscal general Luz Adriana Camargo, ofrecieron una rueda de prensa desde Bogotá. Informaron sobre detalles reveladores sobre el atentado contra el senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
La comparecencia marcó un giro determinante en la investigación: el arma empleada en el ataque fue rastreada hasta el estado de Arizona, en Estados Unidos.
Según informó El Tiempo de Bogotá, se trata de una pistola tipo Glock 9 milímetros de fabricación estadounidense. Fue adquirida legalmente por un ciudadano identificado como Charles Joe Anderson, natural de Mesa, Arizona. La compra fue efectuada el 6 de agosto de 2020 a través del distribuidor Aji Port, con sede en la misma ciudad.
El examen técnico al que fue sometida el arma por peritos balísticos permitió establecer su origen y su trazabilidad. Sin embargo, un hallazgo especialmente preocupante salió a la luz: el arma no figura en el registro del Departamento de Control y Comercio de Armas, Munición y Explosivos de Colombia.
Este hecho refuerza las sospechas de que el armamento fue ingresado de forma ilegal al país. Esto abre nuevas líneas de investigación sobre redes de tráfico internacional de armas y crimen organizado transnacional, de acuerdo con El Tiempo de Bogotá.
En la declaración oficial, el general Triana enfatizó que el estudio balístico de uniprocedencia practicado al arma confirmó que fue usada en el atentado. La fiscal general Camargo añadió que este hallazgo permitirá acelerar la identificación de las redes logísticas responsables del ataque.
El Tiempo de Bogotá -que tuvo acceso a información reservada del expediente investigativo- reveló que la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) confirmó la compra y venta del arma a Charles Joe Anderson, quien no presenta antecedentes penales. Este dato plantea nuevas preguntas: ¿cómo llegó esta arma a manos de un sicario en Colombia? ¿Fue parte de una operación de tráfico mayor o un caso aislado?
Las autoridades colombianas consideran que el ataque podría estar relacionado con estructuras del crimen organizado urbano. No obstante, no se descarta la posible participación de mafias tradicionales ni de grupos armados irregulares con presencia en la región.
Este atentado, que tuvo como objetivo a uno de los aspirantes presidenciales más visibles del país, elevó las alarmas en torno a la seguridad electoral y a la penetración del crimen internacional en procesos democráticos.
Enlace externo: Miguel Uribe