
Mientras miles de familias esperan noticias de sus seres queridos tras el doble terremoto que sacudió Venezuela, un hombre de 80 años vuelve a caminar entre edificios destruidos. Se llama Héctor Méndez, es mexicano y fundador de Topos Aztecas. Este grupo internacional de rescatistas llegó a Caracas para apoyar la búsqueda de sobrevivientes y la recuperación de víctimas.
Méndez dedicó 40 años al rescate de víctimas. Aseguró que estuvo presente en algunos de los episodios más trágicos que marcaron a Venezuela durante los últimos 30 años. Participó en las labores tras el terremoto de Cariaco en 1997, luego acudió al deslave de Vargas en 1999 y ahora trabaja en Caracas después del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que dejó al menos 1 430 fallecidos.
Su vocación nació a raíz del terremoto de México de 1985. Según contó a EFE, ese desastre lo obligó a buscar a su hermano entre los escombros. Lo encontró con vida, lo que cambió el rumbo de su vida y dio origen a una carrera dedicada al rescate.
Méndez fundó Topos Aztecas, un grupo internacional que participa en emergencias dentro y fuera de México. En su uniforme luce banderas de distintos países como Haití, Italia, Argentina, Estados Unidos y Venezuela. Para él, esos emblemas representan fraternidad y recuerdan cada misión en la que participó.
El rescatista descansa por momentos sobre una camilla instalada en el sector de Los Palos Grandes, una zona residencial y comercial del municipio Chacao. Después vuelve al área de búsqueda junto con otros integrantes de Topos Aztecas y varios perros entrenados para localizar personas bajo los escombros.
En ese lugar también permanecen bomberos, voluntarios y ciudadanos que entregan agua y alimentos no perecibles para apoyar las labores de emergencia. Frente a ellos permanece el edificio Petunia, que quedó reducido a escombros tras los terremotos. Allí, los perros de rescate recorren el terreno con un objetivo claro.
Según explicó Méndez a EFE, estos animales cuentan con una capacidad olfativa que permite identificar si bajo el concreto existe una persona con vida o una víctima mortal. “(Hoy) lo que detectamos son personas fallecidas”, dijo el rescatista al referirse a ese edificio.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, explicó a EFE que el edificio Petunia forma parte de los tres inmuebles que colapsaron por completo en ese municipio. Además, precisó que otros 80 edificios registran daños. El balance en Chacao incluye 35 fallecidos y 28 personas rescatadas.
“No perdemos la esperanza. Estamos entusiasmados, en este recorrido que están haciendo nuevamente los topos, que puedan encontrar a alguien con vida”, expresó Duque a EFE.
Méndez reconoce que la realidad sobre el terreno resulta distinta. Explicó que su grupo concentra los esfuerzos en recuperar los cuerpos y entregarlos a sus familias. “Nos dedicamos a trabajar para liberarlos enteros. Te puedes tardar varias horas para quitarle un pedazo de concreto a un brazo para sacar el cuerpo con dignidad, completo, para entregárselo a la familia”, señaló a EFE.
Topos Aztecas integra uno de los grupos internacionales que acudieron a Venezuela después del terremoto. La ayuda también incluye equipos de rescate de más de diez países, entre ellos El Salvador, Italia y Estados Unidos.
A ese esfuerzo se suman grupos de civiles que colaboran con la búsqueda de personas y organizan la recolección y distribución de insumos para las familias afectadas. En medio de una tragedia que deja miles de víctimas, Héctor Méndez continúa su trabajo lejos de su país.
A sus 80 años, mantiene la misma misión que nació entre los escombros de México hace más de cuatro décadas: encontrar personas y ofrecer, cuando ya no existe esperanza de vida, una despedida digna para quienes esperan sus familias.
Con información de EFE