
Milton Guamarrigra, un ecuatoriano de 43 años que residía en Estados Unidos desde hace casi tres décadas, fue detenido a inicios de agosto en las afueras de su casa, en el condado de Westchester, Nueva York.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ejecutaron la orden de arresto debido a que sobre él pesaba un proceso de deportación pendiente.
Su esposa, Rosa Zhagui, relató a la cadena Univisión que antes de ser subido a la patrulla, Guamarrigra pidió auxilio, aunque ella no logró escuchar sus palabras. En un video difundido se observa al migrante esposado y acompañado por uniformados en el momento de la aprehensión.
Guamarrigra trabajaba como instalador de mármol, pero también se desempeñaba como bombero voluntario en Port Chester, donde era reconocido por su participación comunitaria. Padre de tres hijos, dos de ellos menores de edad, su situación ha despertado preocupación entre familiares y vecinos.
De acuerdo con ICE, el ecuatoriano enfrenta tres cargos por conducir bajo los efectos del alcohol. Pese a estos antecedentes, la familia espera que pueda obtener la libertad bajo fianza mientras continúa el proceso de regularización migratoria.
Actualmente, se encuentra recluido en el Centro Correccional del Condado de Calhoun, en Michigan, a la espera de la audiencia que definirá si será deportado o si podrá continuar en el país.
LAST NIGHT IN D.C.
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) August 13, 2025
ICE and its federal partners wasted no time helping D.C. police restore order to the capitol city. pic.twitter.com/OEukKDy8yg
Durante sus años en EE. UU., Guamarrigra se integró activamente en la comunidad, lo que le ha valido muestras de respaldo de vecinos y organizaciones locales que reconocen su labor como voluntario.
Su caso vuelve a poner en discusión la situación de miles de migrantes que, pese a haber construido su vida en Estados Unidos, enfrentan procesos de deportación. La familia y la comunidad esperan una resolución favorable que le permita permanecer en el país que considera su hogar desde hace más de 30 años.