El presidente saliente de Perú se despide con un lla…
Comunidades cercanas a la cárcel de Cotopaxi solicit…
Biden advierte de que los ciberataques pueden acabar…
Nicaragua abre investigación contra esposas de líder…
Un hombre que aparentó el suicidio de su pareja fue …
Los artesanos de Huambaló preparan la Expoferia del …
SRI e IESS dicen que información no ha sido sustraíd…
Brasil suma 1 333 muertes por covid en 24 horas y el…

Ruta fluvial por Bahamas es otra vía por donde los ecuatorianos son llevados de forma irregular a los Estados Unidos

Elsa Urgilés, madre de Carolina, espera que su hija y su yerno se encuentren bien.

Elsa Urgilés, madre de Carolina, espera que su hija y su yerno se encuentren bien.

Elsa Urgilés, madre de Carolina, espera que su hija y su yerno se encuentren bien. Foto: Lineida Castillo

En la casa nadie sabe nada de Juan Carlos y de Carolina. La última vez que ambos hablaron con sus dos hijos fue el 6 de marzo del 2021.

Ese día, se conectaron a través de videoconferencia con Erika y Jonathan. “Para entonces nuestros papis dijeron que se encontraban en Freeport, una isla que está a tres horas de Miami”, dicen.

La niña tiene 13 años y él 18. Hoy solo quieren saber cómo están sus padres, que viajaban a Estados Unidos sin documentos en regla.

En la foto que Erika alcanzó a hacer mientras hablaban por el celular se ve a los papás sentados en un barco, con chaleco salvavidas. “Estábamos bromeando y de pronto mi mamá dijo en tono sobresaltado: mija, enseguida te llamo; vamos a salir”.

Cuenta que el destino era Miami y que desde ese 6 de marzo revisa siempre el WhatsApp, pero que no le entra ningún mensaje.

Este Diario llegó a la casa en donde Erika y Jonathan viven con su abuela materna, en Zhigzhiquin, una zona del cantón Azogues, con casas dispersas. Allí, los pobladores aseguran que un vecino también se fue a Estados Unidos y que con otro ocurrió igual. Es común esas historias. Aseguran que todo aumentó en la pandemia.

Junto a Juan Carlos y Carolina tampoco aparecen Cristian, Lía y otra mujer que partió desde La Troncal. Todos iban en un mismo grupo, encabezado por un coyote, que ahora camufla el recorrido clandestino como un tour.

Tras una larga espera y ver que los teléfonos seguían inactivos, los parientes acudieron a las oficinas de la cancillería en el Austro y denunciaron esta desaparición.

Infografía del trayecto que tomaron Juan Carlos y Carolina desde Azogues y La Troncal, en el sur de Ecuador. Fuente: EL COMERCIO

De Zhigzhiquin, una zona del cantón Azogues, salen los migrantes. Foto: Lineida Castillo 

Para entonces se hablaba de 19 migrantes que se encuentran en estas condiciones. Las autoridades aún confirman más detalles. Los parientes indican que los coyoteros les llevaron el 8 de enero pasado por Guayaquil, Panamá, Bahamas y Miami-EE.UU.

Con base en casos conocidos, las autoridades sostienen que esta es otra ruta nueva para traficar migrantes.

Para llevarlos por ahí, los coyotes les dicen que por la frontera de México todo está controlado y es riesgoso.

En este momento, personal especializado de Bahamas rastrea a los desaparecidos.

Los consulados de Miami y República Dominicana han informado a la zonal 6 de la Cancillería de Ecuador que no hay reportes de accidentes ni migrantes detenidos.

Erika espera que sus padres aparezcan. Cuando su abuela Elsa Urgilés llora, la abraza y le dice que pronto llamarán, que están bien.

Ericka, de 13 años, espera que sus padres se encuentren bien. Foto: Lineida Castillo

Los vecinos saben que otras personas ya se han ido por Bahamas. “Todos llegaron a su destino y eso sí motivaba la salida”, cuenta una mujer de Llimpy, otra zona en donde hay migración.

Los pobladores manifiestan que el pasado viernes debía partir otro grupo, pero al difundirse la información de los desaparecidos se abortó.

En los pueblos, la gente ya sabe que en EE.UU. hay una propuesta del presidente Joe Biden, de crear una vía para que 11 millones de indocumentados tengan la ciudadanía. Esperan que se apruebe, pues aseguran que muchos parientes viven sin papeles.

“Esa propuesta no es para las nuevas personas que quieren llegar de forma irregular”, señala la zonal 6.

Juan Carlos, por ejemplo, ha intentado tres veces cumplir su travesía. Esta vez hipotecó su vivienda y recibió ayuda de sus allegados para ir con su esposa.