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Los cortes de energía eléctrica se han convertido en un problema diario para millones de cubanos. Esto ocurre en pleno verano, con temperaturas difíciles de soportar sin un ventilador en funcionamiento o un refrigerador que conserve los alimentos frescos. En algunas localidades se han reportado apagones de hasta 20 horas en una jornada, según informan medios locales. Esto ha provocado que el descontento se dispare y, durante las noches, se reportan cacerolazos y protestas callejeras en poblados de toda la isla.
El presidente Miguel Díaz-Canel ha reclamado “comprensión” a una sociedad que carga sobre sus espaldas los efectos de la escasez y el aumento galopante de los precios de los productos de primera necesidad. Y ha asegurado que las sanciones económicas de Estados Unidos no son ajenas a las circunstancias.
El 4 de septiembre volvía a disminuir el déficit de capacidad de generación eléctrica del 23,5% en el horario de máxima demanda. A diferencia de otras de la semana pasada, cuando ese indicador sobrepasó el 50%. Por esta situación se preveían cortes en el suministro eléctrico durante todo el día. Según dijo la Unión Eléctrica (UNE), la capacidad de generación en el horario pico del domingo fue de 2 534 megavatios (MW) para una demanda máxima de 3 000 MW: un déficit de 466 MW.
Asimismo, se estimaba una afectación máxima de 350 MW en el horario diurno. El sábado, el servicio de electricidad se afectó durante todo el día y la máxima afectación se registró por la noche, con 670 MW.
Cada vez son más frecuentes en la isla los cortes eléctricos, producidos por fallos y roturas en las anticuadas centrales termoeléctricas (CTE), falta de combustible y mantenimientos programados. El 5 de septiembre se encuentran fuera de servicio por averías seis unidades generadoras de varias CTE y una está sometida a un mantenimiento. Según datos de la UNE, en 60 de los 62 días de julio y agosto se registraron cortes del suministro eléctrico en la isla.
El Gobierno cubano ha prometido disminuir los apagones para finales de 2022, a través de reparaciones y nuevas inversiones. Para reducir la dependencia del combustible fósil, proyecta que en 2030 el 37% de su mix energético (algo más de 3 500 megavatios) provenga de fuentes renovables.
Cuba depende en gran medida del petróleo extranjero para producir energía (las termoeléctricas generan dos tercios de la electricidad) y su principal proveedor, Venezuela, ha disminuido notablemente sus envíos. Esta situación ahonda la ya grave crisis económica de Cuba, con decenas de miles de cubanos que han abandonado su país, donde escasean casi todos los productos y los servicios son precarios.