
Las intensas lluvias de las últimos meses en Ecuador elevaron los caudales de los principales ríos del país impulsando la generación hidroeléctrica. Sin embargo, este mismo incremento de agua aceleró la erosión del río Coca y sus afluentes, acercándose peligrosamente a las obras de captación de la central Coca Codo Sinclair, uno de los pilares energéticos de Ecuador.
Según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), la generación hidroeléctrica lidera la producción de electricidad en Ecuador, con un aporte del 86 % del total nacional registrado el lunes 11 de agosto de 2025.
Durante esa jornada, el sistema eléctrico produjo un total de 82 704 megavatios hora (MWh). De las cuáles, 71 133 MWh provinieron de fuentes hidroeléctricas.
El reporte muestra que la energía térmica ocupa el segundo lugar en participación, con el 11,1 % de la generación nacional. Le siguen las energías renovables no convencionales con 2,8 % y la importación de electricidad con un 0,12 %.
La fuerte presencia de la hidroelectricidad refleja la disponibilidad de caudales en esta época del año, así como el papel primordial de las centrales de gran capacidad como Coca Codo Sinclair, Paute y Sopladora.
Dentro del bloque hidroeléctrico, Coca Codo Sinclair encabeza la producción con 17 330 MWh (24 % de la generación hidroeléctrica), seguida de Paute con 14 815 MWh (28%) y Sopladora aporta 8 520 MWh (17%). Las plantas Minas San Francisco, San Francisco, Agoyán, Mazar, Delsitanisagua y otras hidroeléctricas completan el listado con participaciones entre el 1% y el 8%.
Estos datos confirman que el sistema eléctrico ecuatoriano depende principalmente de la hidroelectricidad.
Coca Codo Sinclair, entre Napo y Sucumbíos, es una de las más importantes centrales hídricas. En el acumulado mensual ocupa el primer lugar de generación con el 23% de aporte.
Durante el pasado mes de julio, el río Coca alcanzó un caudal promedio histórico de 723,13 m³/s, superando el récord de 1989, cuando llegó a 671 m³/s, según el último reporte de la Comisión Ejecutora Río Coca.
Este incremento, sumado a otras lluvias extremas en junio, intensificaron la erosión del río Coca, especialmente aguas abajo de San Carlos, afectando la vía E45, instalaciones petroleras y el río Loco. Además, se acerca de forma acelerada a las obras de captación de agua de la central Coca Codo Sinclair.
El fenómeno erosivo provocó el colapso del puente sobre el río Loco el 11 de agosto de 2025. Aunque el daño es significativo para la conexión vial, el informe señala que no representa un riesgo inmediato para las obras de captación.
El último reporte también confirma que el frente de la erosión se mantiene, desde hace 11 días, a 3,6 kilómetros de la captación de agua.
Hace cinco años, cuando se inició el proceso erosivo, el epicentro del fenómeno se encontraba a 20 kilómetros de esta infraestructura.