
Las investigaciones sobre la tragedia aérea militar en Colombia han comenzado a arrojar resultados técnicos. Este jueves, la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) presentó un informe preliminar sobre el accidente del avión Hércules C-130, ocurrido el 23 de marzo de 2023 en Puerto Leguízamo, Putumayo.
El documento detalla que la aeronave colisionó contra tres árboles apenas cuatro segundos después de iniciar su carrera de vuelo, lo que provocó una pérdida crítica de potencia.
El siniestro dejó un saldo trágico de 69 militares fallecidos y 57 heridos. Según el coronel Luis Fernando Giraldo, director de Seguridad Operacional de la FAC, el primer impacto ocurrió entre el fuselaje y la hélice del motor número tres. Esto fue seguido por golpes en otros dos árboles que afectaron el ala izquierda y los motores uno y dos, desencadenando un descenso descontrolado.
La reconstrucción de los instantes finales revela que el avión se precipitó a tierra a 2 080 metros del final de la pista tras perder estabilidad. Aunque el informe no establece conclusiones definitivas, fuentes cercanas a la investigación señalaron a medios locales que podría tratarse de una falla humana vinculada a un mal cálculo en la distancia de despegue.
La pista de Puerto Leguízamo, de solo 1 200 metros, se considera corta para una aeronave de esta magnitud cargada con 126 personas. Los peritos investigan si la tripulación, en su afán por aprovechar una ventana de buen clima antes de que las condiciones empeoraran, inició la maniobra sin alcanzar la velocidad necesaria para un despegue seguro bajo esas condiciones geográficas.
El accidente ha generado un fuerte cruce de versiones entre el Gobierno y la cúpula militar. El presidente Gustavo Petro ha sostenido públicamente que la antigüedad de la aeronave, de 43 años, fue un factor determinante. Sin embargo, el informe técnico de la FAC aclara que el avión contaba con su certificado de aeronavegabilidad vigente hasta diciembre de 2024 y se encontraba en “perfectas condiciones” operativas.
A un mes de la tragedia, el Ministerio de Defensa ha tomado acciones inmediatas. El ministro Pedro Sánchez anunció el retiro de operación de otros dos aviones Hércules C-130. Aunque Sánchez aclaró que la medida responde a criterios de vida útil y disponibilidad de repuestos, y no como consecuencia directa del siniestro, la decisión busca mitigar riesgos en las operaciones de transporte militar.
Mientras los cuerpos de los 69 uniformados ya han sido entregados a sus familias en diversas regiones de Colombia, los equipos forenses y técnicos continúan analizando las cajas negras para emitir un informe final que determine responsabilidades legales y administrativas en este evento que ha enlutado a las Fuerzas Militares.
Con información de EFE
Información externa Avión Hércules C-130