6 de January de 2010 00:00

Huataviro quiere que su legado se cuide

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Redacción Ibarra
cultura@elcomercio.com

‘No sabemos qué pasará con la loma donde  hallaron los restos arqueológicos. La gente del barrio está cansada e insistimos en pedir ayuda a las autoridades y la Policía”.

Con estas palabras, Javier Montalvo, presidente comunal, describe  la difícil situación de la zona denominada Huataviro, en el barrio Moras, de la parroquia San Antonio de Ibarra.



Una herencia  única
Además de las piezas doradas,  se desenterraron 21 fragmentos de metal negro, 181   trozos de huesos, 291 huesos con orificios, 36 churos y 113 fragmentos de cerámica
y mullos.
 
La Unidad de  Criminalística de la Policía Judicial de Imbabura realizó un inventario de las piezas y las guardó en cajas de cartón. Este hallazgo permanece  en la vivienda de un vecino del lugar.


El sábado 11 de  julio de  2009, los moradores del barrio Moras realizaron una minga de limpieza en la tola Huataviro. Allí  hallaron las piezas de metal dorado.
 
En una fosa    encontraron  osamentas humanas que se volvieron polvo tras desenterrarlas. Los vecinos creen que en la zona ocurrió una matanza y que se colocaron cadáveres en el mismo sitio.

Hace seis meses en ese sitio se desenterraron accidentalmente pequeños trozos de vasijas y osamentas humanas.

Luego, los moradores encontraron 11 objetos aparentemente de oro, huesos y fragmentos de cerámica y churos. En total, más de 650 piezas y se presume que hay más bajo la tierra árida de la tola.

Desde entonces, las 80 familias que habitan en ese pequeño poblado de artesanos de muebles ya no viven tranquilas. Ellas temen a los huaqueros.
José Echeverría, antropólogo del desaparecido Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural del Cantón Ibarra (Fonsalci), manifestó  que los hallazgos son los restos culturales de la etnia Caranqui, con más de 1 000 años de antigüedad.

“Es más, en 1970 el arqueólogo chileno  Fernando Plaza  sobrevoló la zona y determinó que había 10 tolas más o montículos  en el sector de la quebrada Cacho, en el barrio Moras. Huataviro es la más grande con más de 120 metros de lado”, dijo Echeverría.

El pueblo se organizó para cuidar las piezas mediante grupos nocturnos de vigilancia.

Además, en una casa de la zona guardaron ‘el tesoro’  bajo custodia de la Policía Judicial y la Fiscalía de Imbabura.

De todos los objetos encontrados, varios  llaman mucho la atención. Se trata de una máscara, un círculo en forma de un plato, una pechera, tres brazaletes y seis argollas de metal amarillo.

La tola Huataviro está ubicada en una zona semiárida. Es un mirador espléndido y tranquilo que los moradores del barrio se han propuesto cuidar y, de ser posible, construir un museo de sitio y un parque cultural.

“El barrio Moras es un sector marginado. Pero ahora que el país conoce su gran valor patrimonial esperamos que el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC)  y el Gobierno nos ayuden a proteger lo que todavía hay bajo tierra”, añadió Manuel Collahuazo, habitante del lugar.

Moras es un puñado de casas bajas de bloque, adobe y techados de teja o loza. La calle principal es empedrada y se conecta con la Panamericana.

El pasado jueves 24 de diciembre,   técnicos del  INPC arribaron a Huataviro para trasladar las piezas a la capital.

Martha Romero, química del INPC, aportó con algunos detalles. “La idea es estudiar las piezas para saber de qué fueron hechas y para qué se utilizaron. Queremos sacar el máximo de información para contextualizar  y reconstruir la historia en  torno a lo descubierto. Incluso, unas muestras se enviaron a EE.UU. para hacer su datación”, dijo  Romero.

El director del proyecto, Estanislao Pazmiño, arqueólogo del INPC, resaltó el apoyo y el interés de la comunidad por cuidar la tola. “Hay una solicitud del INPC para que la Policía continúe con la vigilancia. Durante enero de 2010   dedicaremos a analizar las muestras en laboratorio. El 5 de febrero se entregará el primer informe”, aseguró Pazmiño.

En el rostro de los moradores de Moras podía leerse la decepción, mientras la Policía entregaba las cajas con las piezas a los técnicos del INPC. “A pesar del acta de entrega-recepción que se firmó, sabemos que no volveremos a ver los objetos. Nos dicen que con el tiempo nos darán una réplicas. Entre tanto, seguiremos gestionando la edificación de un museo”, dijo Montalvo.

En Huataviro, la inmobiliaria San Miguel Arcángel pretendía construir un conjunto habitacional y más de 90 lotes se ofertaron y se vendieron en la tola.
Ahora se espera que los ministerios de Patrimonio y Cultura compren la tola para devolver el dinero que pagaron unos 50 clientes de la inmobiliaria.

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