14 de mayo de 2019 00:00

La guerra comercial EE.UU.-China golpea a bolsas mundiales

Camiones y elevadores en una fábrica de Jinan (China), la cual exporta a EE.UU.

Camiones y elevadores en una fábrica de Jinan (China), la cual exporta a EE.UU. Foto: AFP

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Redacción Negocios y Agencias (I)

A partir del 1 de junio, China aumentará los aranceles a la importación de productos que lleguen de EE.UU., en represalia a las medidas adoptadas por el presidente de ese país, Donald Trump.

Las tasas se aplicarán a productos ya gravados, que representan unos USD 60 000 millones anuales de importaciones, e irán del 10 al 25%, anunció la Oficina de la Comisión tarifaria del Gobierno chino.

El anuncio del gigante asiático surgió luego de que, el viernes pasado, Trump aprobara un incremento de los aranceles a la importación de productos chinos en esa misma proporción. Los bienes representan un monto de USD 200 000 millones anuales en envíos al mercado estadounidense.

El Mandatario también llamó a gravar los USD 300 000 millones de las restantes importaciones chinas.

Las nuevas negociaciones, cuyo objetivo era poner fin a la guerra comercial bilateral, terminaron la semana pasada en Washington, sin acuerdo.

El conflicto entre las dos potencias económicas comenzó el año pasado y pese al diálogo entre los dos gobiernos se anticipan efectos en la economía global, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Un informe de enero pasado de este último multilateral señala que el crecimiento económico mundial se reducirá del 3% en el 2018 a 2,9 % en el 2019.

El estudio atribuye la reducción a las tensiones comerciales, que derivarían en una reducción de la demanda externa; es decir, se registraría una caída en la demanda de los bienes y servicios de los dos países a otras naciones.

Para Daniel Legarda, presidente ejecutivo de Fedexpor, la guerra comercial podría tener efectos positivos solo en el corto plazo para ciertos países, pero a la larga terminará afectando a la economía mundial.

“Al principio puede haber desvío de comercio; es decir que China y EE.UU. comiencen a comprar los bienes afectados por la guerra comercial a otros países, pero en el mediano y largo plazos las dos economías sufrirán una reducción de sus intercambios, caerá la demanda y todas las economías se verán afectadas”.

El tema es clave, ya que en el 2018 el 31% de los envíos de Ecuador fueron a EE.UU.

La tensión tendrá además efectos sobre el dólar, aunque es difícil predecir su comportamiento. Para José Orellana, exasesor de McKinsey & Company, en escenarios de incertidumbre las monedas más fuertes suelen apreciarse.

Las exportaciones del Ecuador podrían verse afectadas y volverse más caras frente a las de sus competidores con moneda propia, en el caso de que el dólar se vuelva más fuerte, dice el analista.

Los precios del petróleo, claves para la economía ecuatoriana, también se impactarán. Si las principales economías del mundo se ralentizan, demandarán menos crudo. “Esto derivaría en una baja de la cotización”, añadió Orellana. El precio del barril de crudo WTI, de referencia para Ecuador, bajó ayer a USD 61,04

Otra repercusión se verá en los mercados financieros.El anuncio de China golpeó ayer a las bolsas de Wall Street, donde el índice industrial Dow Jones cedió 2,4%. Las principales bolsas europeas también sufrieron fuertes pérdidas, al igual que las latinoamericanas.

Ayer, el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos se redujo de 2,47% a 2,40%, que marcan la tasa de interés de referencia para el endeudamiento soberano. Para Ecuador, esa caída significa que le resultaría menos costoso emitir bonos en el exterior, explica Orellana.

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