Guayaquileños cambian sus hábitos para afrontar la ola de calor que vive la ciudad

Ante la sensación térmica que supera los 40 ºC, los ciudadanos optan por salir a la calle solo en ciertos horarios y usar más el aire acondicionado.

El canadiense Stephen Eustaquio maneja el balón durante el duelo ante Sudáfrica por el Mundial 2026 en Los Ángeles.

Una imponente bola amarilla, en medio de un cielo sin nubes, ha acompañado a los guayaquileños durante los últimos días. El fuerte sol eleva la temperatura a niveles pocas veces vistos y aunque el termómetro marca cerca de 35 grados centígrados, la sensación térmica ha superado los 40 grados, según reportes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

Más noticias

Ola de calor en guayaquil, los hábitos cambian

Por eso, como cada mañana al salir a trabajar como taxista, Andrés (nombre protegido) ajusta las láminas que tiene en las ventanillas y que utiliza como protectores para el sol, ya que bloquean un alto porcentaje de los rayos ultravioleta (UV). Es algo indispensable para conducir en el puerto principal, en especial durante la ola de calor que azota a la urbe porteña hace cerca de un mes.

El vehículo se calienta mucho por dentro, a veces ni siquiera el aire acondicionado es suficiente para refrescarlo. La sensación tanto para el conductor como para los pasajeros es de sofoco y la queja es siempre la misma: “¡Qué calor que está haciendo!”.

Por ello, Andrés ha cambiado su rutina diaria. Sale a trabajar desde las 05:30 y cerca de las 11:00 se va a su casa a descansar algunas horas, mientras llega la tarde y baja un poco el intenso calor. Ahí sale de nuevo.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por El Comercio de Ecuador (@elcomerciocom)

“Es terrible manejar en medio de las altas temperaturas que vive Guayaquil. Por eso prefiero parar un rato, porque además el cuerpo se agota y da sueño, esto es súper peligroso para un conductor”, señaló el taxista a EL COMERCIO. “Además, así le doy también un descanso al carro”.

Así como Andrés, muchas personas han adaptado sus rutinas diarias a la temporada de intenso calor. En los últimos días el cielo ha estado nublado a ratos. Sin embargo, el calor se mantiene. Inclusive se han registrado lluvias en algunas zonas de Guayaquil, Durán, Daule y Samborondón. Pero a decir de la gente, esto no ha refrescado el ambiente; por el contrario, ha aumentado la sensación térmica y de humedad.

Jugos, sombrillas y abanicos

Las acciones para combatir el calor son variadas. En redes sociales se han viralizado casos extremos, como el ocurrido en la ciudadela Ietel, en el norte de Guayaquil. Aquí, varios ciudadanos decidieron dormir en sus carros con el aire acondicionado prendido, ya que a la ola de calor se sumaron cortes de energía que no permitieron encender los aires caseros.

Los centros comerciales se han vuelto un sitio de visita obligada para ciudadanos que se refugian en ellos buscando huir del calor.

Las personas buscan refrescarse con abanicos en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes /EL COMERCIO.

Así mismo, cada persona toma sus propias medidas para enfrentar las altas temperaturas. En un recorrido de EL COMERCIO por el centro de la ciudad, se pudo observar que muchos llevan agua u otras bebidas para hidratarse. La venta de jugos de naranja y limonada es constante y los locales que los expenden se ven llenos.

Las plazoletas reciben a visitantes y a quienes trabajan en el sector y disfrutan de la hora de almuerzo. Algunos usan abanicos para ventilarse en un intento de combatir el intenso calor.

Las sombrillas son un elemento que muchos llevan para protegerse del sol. Aunque para eso también sirven sobres de manila y hasta maletines, que se usan para cubrirse la cabeza. Todo vale al momento de buscar algo de sombra.

Karen Rosado, Karla Rodríguez, Lourdes Padilla y Priscila Vaca trabajan en una entidad pública en el centro de Guayaquil. El martes 14 de abril salieron a almorzar y aunque el cielo estaba nublado, el calor era intenso. Por eso usaban abanicos mientras regresaban a su lugar de trabajo.

“Está terrible el calor, y con los apagones que se dan en algunos lugares, ha sido complicado incluso para los animalitos, que se están enfermando”, dijo Karen Rosado.

Karla Rodríguez comentó que “nosotras salimos aunque sea para que nos dé un poco de viento en estos días tan soleados y secos. Esperamos que el clima colabore y llueva un poco más para que refresque Guayaquil”.

Así como sus compañeras, Lourdes Padilla busca formas  para afrontar el intenso calor que, según el Inamhi, puede rondar los 34 grados centígrados en los próximos días, con sensación térmica de más de 40 ºC. “En mi casa empezamos a salir al patio, donde ventea un poco más, y tomamos bastante agua helada. Y nos bañamos a media tarde para refrescarnos”.

Mientras que Priscila Vaca considera que esta es una de las olas de calor más fuertes de los últimos tiempos. “El sábado y domingo fue más intenso, no lo había sentido en ningún otro lado, fue terrible”.

Ella usa protector para la piel, y por estos días ha empezado a aplicarse en todo el cuerpo. “Hay que tomar muchas precauciones, sobre todo en el tema de la piel, para las personas que sufren dermatitis”.

Medidas para protegerse del calor

La gente se las ingenia para combatir el calor. Como Mónica Vega, quien afirma que ha optado por no salir de casa a menos que sea necesario. Y si le toca salir, lleva agua en un tomatodo.

“Cuando estoy en casa tengo el acondicionador de aire encendido todo el día, aunque con estos calores, se esfuerza mucho el aparato“, indicó la mujer. Por eso, toma la precaución de mantener las cortinas cerradas para que no entre de lleno el sol.  E ingiere constantemente bebidas hidratantes.

Vivi Murillo Párraga también ha extremado medidas para protegerse del intenso calor. Se coloca bloqueador, así no salga de casa. Y como tiene animales en su hogar, les coloca hielo para ayudarlos en este difícil momento. “Ellos pasan en mi cuarto cuando prendo el aire, porque he visto que también les afecta el calor”, comentó a EL COMERCIO.

Isaac Gómez asegura que para él es importante la hidratación constante, ya sea con agua o bebidas energéticas cuando está en la calle. También le ayuda protegerse con una sombrilla o algo que cubra la cabeza, como un sombrero o gorra.

Para Amelia Andrade, es importante usar ropa fresca, sobre todo de algodón. Así, al estar en la calle se atenúa un poco la sensación de calor. Según expertos, la ropa de algodón es ideal para el calor porque es transpirable, absorbe la humedad y ayuda a regular la temperatura corporal, evitando la sensación de pegajosidad.

Mientras que Mónica Cabrera indicó que durante esta ola de calor trata de no salir de su casa, a menos que sea algo imprescindible. Y si lo hace, se pone bloqueador solar.  “Trato de hacer mis cosas muy temprano en la mañana, o ya casi al final del día, cuando el sol ya está bajo y el calor ha disminuido un poco”.

Peligros para la salud

La ola de calor que se registra en Guayaquil puede causar lesiones dérmicas (daños en la piel), quemaduras solares, deshidratación y falla orgánica. Esto puede acarrear inclusive la muerte.

Así afirmó la doctora Sandra Lozada, médica cirujana y Máster en Seguridad Alimenticia y Nutrición. En diálogo con EL COMERCIO, la experta explicó que “cuando estamos deshidratados (falta de líquidos en el cuerpo) podemos sentir sed intensa, sequedad en la boca, nuestra orina puede tornarse escasa y oscura; podemos presentar cansancio, debilidad, dolor de cabeza y la temperatura corporal puede estar ligeramente elevada o normal”.

También existe el peligro de sufrir un golpe de calor. “Aquí el cuerpo ya no puede regular su temperatura (es más grave), podemos sentir temperatura alta, piel muy caliente seca y con o sin sudor, podemos sentir mareos intensos, confusión mental, desorientación o comportamientos extraños (estado mental alterado), pulso rápido, hasta desmayos”.

Según la especialista, los grupos mas vulnerables son los bebés y los adultos mayores. Como recomendación general, ella afirma que lo más importante es hidratar.

En cuanto a la alimentación, aconseja consumir frutas que sean más hídricas. “Son las que tienen alto contenido de agua como la sandía, naranja, melón, pepino dulce, carambola, naranja, piña, mandarina, papaya. También ayuda el agua de coco, o jugos naturales sin azúcar, con más agua que fruta, tipo limonada o naranjada”.

De igual forma, recomienda comer platos ligeros y frescos como ensaladas frías  con tomate, lechuga, rúcula, pepino, sopas frías o ligeras tipo consomé.

Hidratación es muy importante

La experta también aconseja estar siempre hidratados. Para ello, se deben implementar las siguientes rutinas:

  • Beber agua constantemente, aunque no tengamos sed
  • Para niños: ofrecerles agua cada 20–30 minutos si están muy activos o expuestos al sol.
  • Para adultos mayores: recordarles beber, ya que ellos olvidan tomar líquidos o sienten menos sed.
  • Descansar en lugares frescos.
  • Salir solamente si es necesario y utilizar protector solar, ropa ligera y fresca, gorra o sombrilla .

La doctora Lozada también cita algunos cuidados especiales que se deben tener en la actual temporada de calor. “Hay que evitar la exposición al sol en horas de mayor radiación (10:00 a 16:00), estar muy atentos en niños ante la presencia de cualquier signo de deshidratación, como boca seca o llanto sin lágrimas”.

Mientras que en los adultos mayores, dice, “debemos observar si presentan confusión, mareos o debilidad general y supervisar que coman (de preferencia  comidas fáciles de digerir) y que se hidraten bien”.

Una buena hidratación se refleja en una orina clara. Si la orina es oscura, faltan líquidos en el organismo. Además, comenta la doctora Lozada, una formula referencial para saber cuánto liquido debemos ingerir es de 30 a 35 ml de agua por cada kg de peso corporal

Por ejemplo, una persona de 60 kg debe beber entre 1.8 y 2.1 litros como mínimo al día. El cálculo es el siguiente:

  • 60 × 30 = 1800 ml (1.8 litros)
  • 60 × 35 = 2100 ml (2.1 litros)

 “Claro está que debemos tomar en cuenta la actividad laboral y/o física de cada individuo. Y en las olas de calor deberíamos incrementar de 500 ml a 1 litro al día”, indica la experta.

Según la doctora, el total de líquidos debe ser distribuido durante el transcurso el día y si hay enfermedades renales o cardiacas, la persona debe consultar a su médico antes de incrementar su consumo.

Se vienen más días de calor

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronosticó que los próximos días serán críticos en sensación térmica. De acuerdo con la última información publicada en sus redes sociales, desde este jueves 16 hasta el lunes 20 de abril de 2026, se espera qe continúen las altas temperaturas en la región Litoral, con mayor incidencia en las provincias de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos.

En estos sectores, las temperaturas máximas podrían superar los 33 ºC y 34 ºC, mientras que la sensación térmica alcanzaría valores cercanos a los 39 ºC y 40 ºC, especialmente entre el final de la mañana y las primeras horas de la tarde.

De acuerdo con el Inamhi, estas condiciones responden a la combinación de alta radiación solar, escasa nubosidad y el ingreso de aire más seco proveniente desde el Pacífico. Esto provoca una mayor acumulación de calor en superficie.

Temperatura ha aumentado hasta 2.0 ºC

En comparación con los registros de abril de 2025, las temperaturas observadas en abril de 2026 presentan un incremento de hasta 2.0 ºC, lo que evidencia un aumento significativo en las condiciones térmicas actuales.

“Este comportamiento se enmarca dentro de una tendencia global asociada al cambio climático. Los eventos de calor extremos tienden a ser más intensos y más frecuentes”, explicó Vladimir Arreaga, director de Pronósticos y Alertas del Inamhi.

Según el experto, esta situación es consistente con los lineamientos y análisis difundidos por la Organización Meteorológica Mundial, que advierten sobre la intensificación de fenómenos extremos como olas de calor en distintas regiones del mundo.

Además, de manera puntual, en sectores del norte e interior del Litoral no se descartan lluvias ocasionales en horas de la tarde y noche, asociadas a condiciones locales de humedad y cambios en la atmósfera.

El Inamhi recomienda evitar la exposición prolongada al sol, principalmente entre las 10:00 y 15:00. Además, mantener una hidratación constante y usar ropa ligera, protección solar y accesorios como gorras o sombreros.

Es importante permanecer en lugares ventilados o con sombra, evitar actividades físicas intensas durante las horas de mayor radiación, ventilar adecuadamente los espacios cerrados y evitar quemas y actividades que puedan generar incendios.

Otra recomendación importante para proteger a la fauna urbana y silvestre, es hidratar o tener repositorios permanentes de agua.

Los animales, otras víctimas del calor

La fauna urbana y silvestre también ha sufrido los estragos causados por el intenso calor. En redes sociales se conoció el caso de una familia de loritos que había hecho su nido en el tumbado de una casa en la ciudadela Keneddy Norte, en el norte de Guayaquil.

Las palomas buscan refrescarse en la ola de calor. Foto: Enrique Pesantez.

Debido al aumento de la temperatura en su refugio, los animalitos intentaron buscar otro sitio, pero los padres murieron por un golpe de calor. De la familia alada solo sobrevivió una cría, que actualmente está en recuperación en la fundación Proyecto Sacha.

La veterinaria Eliana Molineros, directora de la fundación, señaló al canal Ecuavisa que “las aves son más vulnerables a las olas de calor que estamos viviendo en estos momentos porque su temperatura corporal ya es alta. Su metabolismo y sus regulaciones crecen y demandan muchísimo más para mantenerse vivas”.

Según la galena, al tener estas temperaturas tan elevadas, su cuerpo crea shock. Entonces necesitan más ayuda para poder compensarse.

Animales domésticos deben estar a la sombra

En el caso de los animales domésticos, como perros y gatos, es indispensable protegerlos de los golpes de calor. Estefanía Pareja, de la fundación Rescate Animal Ecuador, señaló a EL COMERCIO que las altas temperaturas pueden llevar a que los animalitos tengan ataques cardíacos y otras afecciones de salud.

“Si un animal sufre un golpe de calor, no hay que bañarlo pues puede empeorar”, indicó la activista. “Se le pueden humedecer las patas y parte del estómago para bajarle un poco la temperatura, pero no mojarlo por completo. y acudir de inmediato al médico”.

“Lo mejor es que las personas los tengan en lugares frescos, o por lo menos con sombra, para que ellos puedan guarecerse del sol. Han habido muchos casos de maltrato donde los animales han estado encerrados en terrazas, balcones o patios donde no tienen un solo lugar de sombra, tanto para la lluvia como para el sol”, explicó la activista.

También es fundamental que tengan siempre líquido fresco. El plato de agua no debe estar dos o tres días con el mismo líquido, sino cambiarlo cada día. Y que haya la cantidad suficiente.  

“No es lo mismo poner un platito con dos o tres tazas de agua, si no va a haber nadie en ese domicilio, a poner una bandeja grande cuando ya saben que no va a haber nadie más durante el día para reponer esa agua”, señaló Estefanía Pareja.

Si existe la opción, se los puede mantener en un sitio fresco, con ventiladores o aire acondicionado. Eso les ayuda mucho para soportar las altas temperaturas.  “Sin embargo, no todas las familias tienen acceso a eso. Pero por lo menos un lugar techado donde puedan tener sombra”.

Evitar la actividad física en horas de calor

Se recomienda estar siempre alerta al comportamiento de los animalitos. Si se percibe algo inusual, hay que llevarlo al veterinario para verificar si existe algún problema. Si es un animal con mucho pelo, consultar con un experto si es aconsejable recortarle un poco, para que esté más fresco.

No hay que sacarlos a hacer actividad física durante las horas de máximo calor. Y cuando los saquen, protegerles sus patas ya que el suelo alcanza altas temperaturas y llevar abundante agua para hidratarlos

En cuanto a los perros y gatos de la calle, se pide mantener recipientes con agua fresca en sitios que ellos puedan alcanzar, para que se hidraten. Pero que no sean de metal, pues también se calientan.

“También pedimos a la ciudadanía tener un poco de empatía con ellos. Si ven que se arriman a una pared que les da sombra, no los ahuyenten ni los golpeen. Pero los principales responsables de estas campañas de concienciación deben ser los municipios y autoridades”, indicó la representante de Rescate Animal Ecuador.


Te recomendamos