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Empleados públicos y privados salieron a las calles de Quito para despedir el año

Las representaciones de 'las viudas' también salieron a las calles de Quito para despedir el 2017. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Las representaciones de 'las viudas' también salieron a las calles de Quito para despedir el 2017. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Los empleados públicos y privados despidieron el año viejo, con la quema de monigotes, la tarde de este 29 de diciembre del 2017, en distintas entidades de Quito. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Los empleados de instituciones públicas, empresas privadas y locales comerciales no esperaron al 31 de diciembre para quemar los tradicionales años viejos.

Aprovecharon la tarde del viernes 29 de diciembre para despedir al 2017 junto a la gente con quien comparten la mayor parte del día.

“El trabajo es el segundo hogar y los compañeros la segunda familia, así que no podíamos irnos sin cumplir con las tradiciones de fin de año, como la quema del monigote”, comentó Pablo Martínez, funcionario del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap).

En la avenida Juan León Mera y Colón, en el norte de Quito, los funcionarios del Ministerio de Cultura despidieron el año con música y baile.

Además se organizaron para confeccionar años viejos que representaran a sus propios compañeros. “Le quemamos al asesor de comunicación”, comentó entre risas Santiago Aguilar.

En la calle República del Salvador, el parterre central lució lleno de gente.

Los empleados de varias empresas salieron en medio de la lluvia para decirle adiós al 2017.

Las tradicionales viudas no podían faltar. Paúl Mosquera vestía una falda a rayas, una llamativa camiseta y sus labios pintados de rojo. “Me obligaron a vestirme de viuda, pero todo vale para pasar un momento ameno”.

Los vehículos que transitaban por esa avenida tuvieron que reducir la velocidad y disfrutar de los bailes que realizaban las viudas y solo cuando entregaban una “colaboración para el viejito” podían continuar con su trayecto.

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