
La campaña “¿Hasta cuándo?” visibiliza la crítica situación de 19 900 personas en Ecuador. Su tratamiento vital está en riesgo debido a la deuda estatal superior a 400 millones de dólares. La incertidumbre se ha instalado en miles de hogares ecuatorianos que dependen de la terapia de diálisis para sobrevivir.
Bajo el lema “¿Hasta cuándo?”, pacientes con insuficiencia renal crónica han desplegado una jornada de protesta nacional para exigir al Gobierno el pago de las obligaciones pendientes con los centros especializados.
La falta de desembolsos ha provocado que clínicas externas reduzcan servicios y limiten horarios, amenazando la continuidad de un tratamiento que no admite interrupciones.
En Ecuador, el sistema de salud pública atiende a 19 900 pacientes que requieren terapia sustitutiva renal. De este total, el 88 % recibe atención en clínicas externalizadas, las cuales enfrentan una crisis financiera severa.
El Estado mantiene una deuda que supera los 400 millones de dólares con estos prestadores de servicios. Este retraso en los pagos ha derivado en la limitación de insumos y, en los casos más extremos, en el cierre de unidades de atención en diversas zonas del país.
La movilización ha tenido una presencia marcada en ciudades como Guayaquil y Vinces. Los afectados han ocupado espacios públicos con mensajes contundentes: “¿Hasta cuándo tenemos que esperar?”, “Nuestra vida depende de ustedes” y “No estamos pidiendo un favor, estamos exigiendo nuestro derecho a vivir”.
La crisis no solo implica un riesgo clínico, sino también un desgaste económico para las familias.
Muchos pacientes deben trasladarse desde zonas rurales hasta las ciudades principales, enfrentando la dura realidad de decidir entre comprar alimentos o financiar el transporte necesario para llegar a sus sesiones de diálisis.
Los pacientes aseguran que, la suspensión de estos turnos no representa solo un inconveniente logístico, sino un peligro inminente de complicaciones graves o el fallecimiento de quienes dependen de este procedimiento.
El Frente de Pacientes Renales Ecuador ha hecho un llamado directo a las autoridades, incluyendo al Presidente de la República, al Ministerio de Salud Pública y al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
La demanda principal consiste en la regularización inmediata de los pagos para asegurar el abastecimiento de insumos y la operatividad total de los centros médicos.
“La diálisis no puede esperar. Cada día sin una solución representa un día menos de vida para miles de ecuatorianos”, expresaron los representantes del colectivo.
La campaña, que ha visibilizado esta problemática en puentes y plazas de todo el país, promete mantener sus acciones hasta lograr una respuesta concreta que garantice el derecho constitucional a la vida y a la salud de los pacientes.