
El Ministerio de Salud Pública aseguró este miércoles 15 de abril de 2025 que los servicios sanitarios en Ecuador operan con normalidad, pese a la desvinculación de decenas de profesionales. En contraste, la Federación Médica Ecuatoriana rechazó la medida y advirtió posibles efectos negativos en la atención.
La mañana de este miércoles, se conoció que el Ministerio de Salud despidió a, al menos, 150 profesionales en hospitales de Quito, incluidos médicos, enfermeros y personal administrativo con contratos provisionales y ocasionales.
Sin embargo, el Ministerio garantizó la continuidad en emergencias, consulta externa, cirugías programadas y demás áreas. Afirmó que el acceso a la atención integral y gratuita está asegurado en todo el país.
La entidad sostuvo que los cambios aplicados no afectan la prestación de servicios. Además, habilitó la línea 171, opción 3, para reportar irregularidades en la atención.
COMUNICADO OFICIAL | Los servicios de atención en emergencia, consulta externa, cirugías programadas y todas las áreas de servicios continúan funcionando con normalidad a nivel nacional.#ElNuevoEcuador pic.twitter.com/LWYtDlf1M0
— Ministerio de Salud Pública 🇪🇨 (@Salud_Ec) April 15, 2026
El MSP evitó referirse a despidos y explicó que se trata de una reorganización territorial. Indicó que la decisión responde a un análisis técnico sobre la distribución del talento humano.
Según la cartera, el proceso identificó duplicidades de funciones y áreas que no aportaban de forma eficiente. Con base en ello, se ejecutó una optimización de recursos para fortalecer el sistema nacional de salud.
El Ministerio calificó la medida como planificada y orientada a mejorar la gestión pública.
Por su parte, la Federación Médica expresó su rechazo a la desvinculación de personal en medio de una crisis sanitaria marcada por alta demanda, falta de insumos y sobrecarga laboral.
El gremio advirtió que la reducción del talento humano afecta la calidad y oportunidad de los servicios. También alertó sobre riesgos como retrasos en diagnósticos, saturación de emergencias y aumento de la mortalidad evitable.
Según la organización, los efectos podrían ser más graves en sectores rurales, indígenas y de bajos ingresos, que dependen del sistema público de salud.
Además, señaló que la sobrecarga laboral incrementa la posibilidad de errores médicos y deteriora progresivamente la atención.
La Federación pidió la suspensión de los despidos y la reincorporación del personal. También planteó la necesidad de un plan nacional de salud con criterios técnicos y de equidad.
El gremio insistió en que la salud debe ser vista como una inversión estratégica y convocó a autoridades y sociedad civil a actuar frente a la crisis.
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