
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que Ecuador debe reconocer la invasión a la embajada mexicana en Quito para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países. En una reciente conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que actualmente “no hay ningún canal de comunicación” con el Gobierno ecuatoriano y condicionó cualquier acercamiento a un desagravio oficial.
Las declaraciones de Sheinbaum contaron con el respaldo del secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco. Él sostuvo que Ecuador incurrió en una violación grave del derecho internacional al ingresar a la sede diplomática mexicana para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había recibido asilo del Gobierno mexicano.
Durante su intervención, Sheinbaum reiteró que el Gobierno ecuatoriano debe reconocer la irrupción en la embajada y ofrecer un desagravio para abrir una nueva etapa en la relación bilateral. “Ecuador deberá reconocer que invadió la embajada mexicana y no hay ningún canal de comunicación”, enfatizó.
Este conflicto diplomático se remonta a abril de 2024, cuando fuerzas de seguridad ecuatorianas ingresaron a la embajada de México en Quito para detener a Jorge Glas. Este hecho generó una condena internacional y llevó a México a romper relaciones diplomáticas con Ecuador. Además, presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia, argumentando que se vulneró la inviolabilidad de las misiones diplomáticas establecida en la Convención de Viena.
Velasco explicó que México mantiene suspendidas las relaciones diplomáticas porque considera que el ingreso de fuerzas de seguridad ecuatorianas vulneró los principios fundamentales del derecho internacional. “Ecuador cometió una falta muy grave, no solo a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, sino a los principios más básicos de la diplomacia”, manifestó.
Sheinbaum indicó que la posición de su Gobierno no ha cambiado. Cualquier eventual normalización dependerá de que Ecuador reconozca oficialmente lo ocurrido y ofrezca una reparación diplomática. Mientras eso no suceda, insistió, no existe comunicación formal entre ambos gobiernos.