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Margen derecha del río Coca, la alternativa

La erosión del río Quijos (alto Coca) se registra desde febrero de 2020, tras el colapso de la cascada de San Rafael. Foto: Archivo / El Comercio

La infraestructura petrolera y vial se cruzará la margen derecha del río Quijos (alto Coca) para alejarse del volcán El Reventador y de la erosión regresiva registrada en el sector de Piedra Fina, en el límite provincial de Napo y Sucumbíos. 


El presidente Guillermo Lasso hizo pública la semana pasada la decisión del Gobierno de construir toda esta infraestructura en la orilla contraria de la erosión. 
Esta opción contempla una vía de 80 kilómetros, de los cuales los primeros 15, en sentido Quito-Lago Agrio, se encuentran abiertos con una vía de tercer orden y en los últimos 20 kilómetros hay una vía hecha por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec). Los 45 kilómetros restantes se intervendrían desde cero. 


Esta iniciativa tendría un costo cercano a USD 100 millones y un tiempo de ejecución de 24 meses. El nuevo tramo se inicia desde Santa Rosa, en El Chaco (Napo), y termina en el poblado El Reventador, de Gonzalo Pizarro (Sucumbíos). 


En cuanto a la infraestructura petrolera, el gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, también dio detalles de la variante definitiva del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), el Poliducto Shushufindi-Quito. 
Existen puntos vulnerables en el actual trazado de los ductos y que es necesario buscar la solución definitiva. El objetivo es lograr una operación continua del SOTE y Poliducto, señaló. 


El mes pasado, por la amenaza del fenómeno natural, se suspendió el bombeo de hidrocarburos por cerca de 20 días. Durante todo ese tiempo, se construyó una variante provisional para retomar la operación. La afectación económica para el país fue de más de USD 500 millones.


La construcción de la variante definitiva tendrá dos fases. En la primera se realizarán los estudios de prefactibilidad, por USD 1,8 millones, con un plazo de cinco meses. 
La segunda fase será la ejecución de la obra, que llevará de 12 a 15 meses, y podría realizarse por administración directa. Es decir, la construcción la haría Petro­ecuador con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército. 
Los estudios serán coordinados con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).


Para Carolina Bernal, docente de la Politécnica Nacional, esta solución es la más adecuada. El Colegio de Ingenieros Geólogos ya había señalado a inicios de 2021 esta posibilidad, ya que significaba lo más económicamente sostenible para el país. 
Uno de los grandes retos, según la experta, es la conservación de la biodiversidad de la zona. “Es un bosque bien conservado. Lo que se ha visto es que se hace una carretera y empiezan la tala de árboles y la degradación”.

Bernal agregó que el control es un desafío para el Ministerio del Ambiente. 
La construcción de la vía y los oleoductos por la margen derecha dejaría aislados a varios poblados de Napo y Sucumbíos, como San Luis, San Carlos, Reventador, San Francisco, Alma Ecuatoriana, entre otros. Algunos desaparecerían al estar incomunicados.
 Tras el colapso de la vía y de los oleoductos en diciembre pasado, los pobladores del sector ya están incomunicados y hay desabastecimiento. Deben caminar largas horas para llegar de sus fincas a los centros poblados. Tomar la vía alterna les toma mucho más tiempo.
 Así lo señaló Moisés Castillo, ganadero de la zona, que tiene su vivienda en el cantón El Chaco y su finca en el sector de El Reventador. “Esperar dos años para tener una vía es demasiado tiempo, no nos da la economía”. 


Las autoridades y pobladores de los cantones de El Chaco y Gonzalo Pizarro solicitan a las autoridades una variante provisional, mientras se construye la definitiva. 
El cierre de la vía afecta a la población. Los restaurantes, gasolineras y más comercios que dependían del transporte, prácticamente están cerrados, señaló Franklin Cárdenas, concejal de El Chaco. 
En este sentido, Segundo Jaramillo, alcalde de Gonzalo Pizarro, mencionó que el 18 de enero enviaron una carta al Presidente de la República, para solicitarle que visite la zona y se habilite una variante provisional para los pobladores.